El Canalla venció 1-0 al Fortín y cortó una racha de cuatro partidos sin ganar. Cristian Báez con un bombazo marcó el único gol del encuentro.
Como en la gran mayoría de los partidos cerrados, una pelota parada fue la llave para poder abrirlo. Así, Rosario Central se impuso frente a Vélez en el Gigante de Arroyito por la segunda fecha de la Copa de la Liga.
El encuentro comenzó con un gran ritmo, que con el correr del tiempo se fue apagando. El Canalla manejó mejor la pelota y trató de progresar en el campo con ella. Además, la presión fue un factor clave para recuperar cuanto antes y no sufrir con la movilidad del Fortín, que no estuvo cómodo al principio y poco a poco se fue acomodando. Sin embargo, ninguno pudo desequilibrar y fue todo muy parejo. La única de peligro fue para la visita, porque Agustín Bouzat le robó el balón a Emiliano Vecchio, le quedó a Lucas Janson para que remate y Gaspar Servio controló con tranquilidad.
En el complemento, tampoco pudieron imponerse al otro. Pero en un tiro libre, el local se encontró con la apertura del marcador. Vecchio mandó el centro, Matías de los Santos despejó corto y Cristian Báez la agarró de primera para inflar la red con un fierrazo. La Academia mantuvo la intensidad y así logró controlar al conjunto de Liniers, que no tuvo peso en la parte ofensiva. Ya en los últimos minutos, el cotejo se planchó y el resultado no se movió.
Rosario Central volvió a quedarse con los tres puntos después de cuatro partidos y quiere ser protagonista del certamen. Vélez no logró rehacer lo hecho en el debut y se fue con las manos vacías.