En la medianoche del martes el ambiente del fútbol argentino recibió una noticia que conmovió a todos. Hernán Lewin, presidente del Club Atlético Temperley, renunciaba a su cargo por medio de un comunicado emitido en su Facebook personal. El motivo de su alejamiento de la institución «Gasolera» es por el ‘apriete’ de un grupo de barra bravas. Bajo su gestión, el club de Lomas de Zamora logró hitos importantísimos tanto en lo institucional como en lo deportivo, siendo el más destacado el ascenso a Primera División tras 27 años en el ascenso. Se fue de su cargo un dirigente, pero quedará su legado en el fútbol argentino.
Hernán Lewin llegó a la presidencia del Club Atlético Temperley en 2012, con un club fundido y compitiendo por mantener la categoría en la Primera B Metropolitana. La cantidad de socios era de tan sólo 3000 y el estadio aún tenía antiguas butacas de madera. Pero el flamante presidente y su comisión directiva giraron 180° al club en muy poco tiempo. El mismo año de su asunción, se hizo una remodelación en el «Alfredo Beranger», que amplió la capacidad de la cancha; luego en 2015 se extendió el sector de prensa que ahora alberga 23 cabinas de transmisión y se completó la remodelación en las tribunas, que ahora tienen capacidad para 25000 espectadores. En cuanto a los socios, tras una gran campaña de afiliación, el club pasó de 3000 en 2012 a la impresionante cifra de 15000 socios en la actualidad. En lo que respecta al aspecto económico, la institución pasó de estar en números rojos tras varios años de vaciamiento producto de dirigentes nefastos, a no deber nada y estar al día en el pago de sus empleados.
El reflejo de lo que el mandato de Lewin significó para el «Celeste» fue en el ámbito futbolístico. En la temporada 2011/2012, Temperley estaba peleando el descenso por su mal promedio y en la 2012/2013 fue un torneo discreto. Pero con el club establecido económica e institucionalmente, la temporada 2013/2014 fue la del ascenso. Luego de un buen desempeño global, el equipo que en ese entonces dirigía Ricardo Rezza ganó el reducido que otorgaba una plaza en la B Nacional. A su vez, el «Gasolero» aprovechó la oportunidad que brindaba el torneo de la B Nacional: 10 equipos eran los que ascendían desde la máxima categoría del ascenso hacia la Primera División. Con un equipo inolvidable para el pueblo de Temperley, el 2015 lo encontró en la «A» tras 27 años. Además, el campeonato terminó con la permanencia asegurada.
Hernán Lewin le demostró al fútbol argentino que los «románticos» aún existen. Todavía hay dirigentes que hacen lo que hacen por amor al club y no por intereses personales. Porque a todo ésto, se le suma que tuvo que lidiar con temas familiares ya conocidos por todos. Éste final es un claro ejemplo de que nuevamente los violentos se salieron con la suya y aún no se avista una solución en el corto ni en el largo plazo. Sin embargo, si surgen más «Lewins», el fútbol doméstico puede tener salvación. ¡Adiós Hernán, gracias por todo!
Comunicado completo:
Este es un mensaje de despedida para todos los hinchas del Cele. Lo estuve pensando varios días y hablando con gente que me quiere y he tomado la decisión de dar un paso al costado en mi cargo de Presidente del Club.
Más allá de la tristeza que siento mientras estoy escribiendo estas líneas, creo que es lo mas saludable para el futuro de Temperley.Algunos pensaran que no soy valiente, los que me conocen saben que no es así, que fui un luchador toda mi vida y me enfrente en mil batallas, la ultima duro 10 años y la ganamos juntos con mi hijo Laureano, desde ese día…elijo solo las batallas que tienen sentido.
Quiero agradecerles a todos mis compañeros de Comisión Directiva, que fueron los que realmente lograron todos los cambios que tuvo el club, a Alberto Lecchi mi lugarteniente incondicional en estos años, a la Comisión de Fútbol que nos cumplió el sueño de jugar en PRIMERA, a los jugadores y técnicos que pasaron durante estos años, especialmente al gran Ricardo, a los profes del club, a los empleados, a los chicos que representaron y seguirán representando los colores celestes y por sobre todo a los hinchas que me trataron con tanto cariño estos años.
La foto que elegí de despedida, tiene que ver con mis ideales y valores, con lo que soñé para Temperley y lo que deseo que nadie rompa. Esta es la nueva generación que logró estos años de gestión, quedó demostrado que con trabajo y honestidad, pudimos cumplir muchísimos sueños.
La mayoría conoce mi historia, cuando llegue al club yo no era hincha de Temperley, ni siquiera era del barrio, hoy lo llevo marcado en el corazón y tatuado en la piel, gracias por dejarme ser parte de la familia, voy a estar por siempre agradecido con ustedes.
…» Algunas veces, la mejor forma de torcer el destino, es caminar derecho»…
Un saludo grande para todos, los quiero.
Hernan Lewin.