Los dos equipos latinos cantaron victoria en el Spaladium Arena de Split, Croacia. Paco Cruz comandó a México para dar el golpe ante Rusia y Brasil sacó de la cancha al anfitrión por casi 30 puntos.
México 72 – Rusia 64
De arranque bien trabado, los mexicanos se alejaron 8-2 luego de cinco minutos. Con una defensa bien compacta y siendo incisivos con los rompimientos, pudieron mantenerse al frente desde la conducción de Paco Cruz. Sin embargo, los rusos rompieron ese ritmo y se pusieron a un doble ajustando la defensa desde la primera línea y corriendo la contra. La paridad apareció en el goleo y cerraron el primer cuarto 18-16. Rusia mostró reacción y tomó la delantera en el segundo cuarto, gracias a que consiguió contener y ensuciar los ataques aztecas, y mediante un goleo repartido fue aumentando la ventaja. Aun así, México no se dio por vencido y, desde Cruz, se mantuvo cerca en el tablero al cabo de la primera mitad (31-36).
El tercer cuarto tuvo altibajos en el juego. Por momentos, la circulación ofensiva rusa fluyó a gran velocidad pero no estuvieron finos para coronarla con puntos, y en otros momentos los consiguieron con tiros forzados ante una aguerrida defensa de los norteamericanos. Lo de México fue empuje, esfuerzo y trabajo puro, y gracias a todo esto siguieron cerca de su rival hasta que un juego en parejas entre Stoll y Cruz empató las acciones en 41 a falta de 14 minutos. Desde allí metieron un parcial de 9-2 que puso el 50-43 de cara al período final. Los dirigidos por Omar Quintero mantuvieron la ventaja y el profesor estuvo bien atento para direccionar la táctica ante lo que propuso el conjunto de Sergey Bazarevich en el parquet. Cruz fue definitivamente el alma de los mexicanos, lo que hizo que los rusos se mostraran impacientes y mandaran a los rivales a la línea varias veces.
Stoll conectó un triple y alejó las cosas a 9 a falta de tres minutos, la daga del juego y la confirmación de la hazaña. Desde allí, todo fue bonanza y Rusia no supo cómo revertir la situación, que estaba totalmente controlada por Gustavo Ayón y Paul Stoll. Luego de un punto a punto, el resultado final fue 72-64 y le permitió a México avanzar a la semifinal del sábado.
Con un registro de 1-1, los mexicanos se aseguraron el segundo lugar y avanzaron a las semis de la Sede Split, siempre y cuando Alemania venza a Rusia este viernes a las 11.30 de Argentina.
Brasil 94 – Croacia 67
Enchufado y encendido arrancó Brasil para sacar la primera ventaja desde una formación joven. Croacia jugó con paciencia y recortó la desventaja, pero la defensa de espacios que plantearon los brasileños les cortó cualquier opción de descarga y generó las pérdidas con las que la Canarinha aprovechó para alejarse por dos dígitos. Los cambios en ambos planteles emparejaron el trámite, pero los de Croacia causaron mayor impacto en el juego, con Zizic y Hezonja. Al golpe por golpe fueron en el segundo cuarto, los históricos brasileños se pusieron el equipo al hombro (Alex, Benite y Varejão). Jugaron al límite el resto del cuarto y llegaron al medio tiempo 45-34.
Al palo por palo entraron al tercer período, principalmente desde atrás del arco, y Brasil se mantuvo al frente con un Bruno Caboclo encendido. Con esto sacaron 15 de luz y llegaron a mantenerse desde la conducción de Marcelinho Huertas, a pesar de los embates croatas, para llegar 71-55 al último descanso. Los anfitriones no tuvieron chances en toda la segunda mitad y cometieron muchos errores que los dirigidos por Petrovic aprovecharon para aumentar la diferencia y asegurarse el primer lugar del Grupo B de la Sede Split aun con seis minutos por jugar. Brasil siguió dando cátedra de básquet en los dos costados de la cancha y, para cuando llegó la chicharra final, el tanteador marcó 94-67. Rafael Hettsheimeir y Bruno Caboclo fueron los máximos anotadores, con 20 y 17 respectivamente.
Croacia deberá ganarle a Túnez mañana, desde las 15, si quiere avanzar a las semis de su sede, mientras que Brasil jugará directamente el sábado en dicha instancia (aparentemente) ante México.