El Submarino Amarillo no pudo repetir la función del fin de semana pasado donde venció a Atlético Madrid y, en este caso, cayó sin atenuantes en la noche del viernes. Los Txuri Urdines, con un par de maravillas, se impusieron por 2 a 0 en San Sebastián.
Real Sociedad dominó, volvió a tener pasajes de ese fútbol que lo llevó a ganar su grupo en la Champions League, y se reencontró con algunas delicias que parecía haber olvidado. El equipo de Imanol Alguacil no tuvo problemas para batir a Cádiz.
La primera de riesgo para los locales fue antes del cuarto de hora con un zurdazo desde afuera de Brais Méndez que Jeremías Ledesma desvió con lo justo al córner. El guardameta argentino de la visita, más tarde, salvó de manera maravillosa una mediavuelta de Mikel Oyarzábal y mandó la pelota al córner.
Justamente, de ese tiro de esquina, llegó el 1 a 0 para Real Sociedad. El tanto fue tan insólito como astuto porque el fondo de Cádiz durmió esperando que Takefusa Kubo acomode la pelota. Sin embargo, el japonés jugó rápido, Oyarzábal asistió de taco y Mikel Merino aprovechó que Ledesma estaba en cualquier lado para inflar las redes.
Los errores del Submarino Amarillo podían costar caro antes del entretiempo porque Rubén Alcaraz regaló una pelota hacia atrás y Victor Chust salvó con lo justo cuando Oyarzabal se iba mano a mano rumbo a lo que hubiese sido el 2 a 0.
Los Txuri Urdines no bajaron su intensidad. A los 11 minutos de la segunda parte, Ledesma le ahogó el grito el doblete a Merino que probaba con un cabezazo letal. Sin embargo, cuando iban 23, Brais Méndez dibujó un buscapié tres dedos y Arsen Zakharyan empujó para poner cifras definitivas.
Cádiz apenas intentó el descuento con un remate de fortísimo de Robert Navarro que desvió Alejandro Remiro. El resto fue todo un control para Real Sociedad que pudo golear, se conformó con el 2 a 0, y se deleitó sabiendo que lentamente está reencontrándose con su hermoso juego colectivo.
Foto: Photo by Juan Manuel Serrano Arce/Getty Images
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