La pandemia no dio tregua y se cargó con otra jóven vida de un hombre que surgió en la Academia y acabó en el futsal de Banfield. Ricardo Ramírez, falleció a los 48 años, siendo uno de los juveniles del elenco de Avellaneda apuntados por Diego Maradona cuando, junto a Carlos Fren, condujeron al primer equipo a mediados de los noventa.
Nació en Saladillo y tenía condiciones para vestirse de engancha. El «Bocha» debutó en un Racing que, como sucedió muchas veces, fue candidato a pelear por el título, estuvo prendido arriba, pero no logró el objetivo en ese enorme letargo que tuvo la institución durante tres décadas y media.
Su estreno fue en cancha de Vélez, ante San Lorenzo de Almagro, un domingo 12 de septiembre de 1993. El encuentro acabó igualado 1 a 1 con tantos de Carlos Netto para el Azulgrana y Mariano Dalla Líbera para la visita. No fue hasta 1995 donde su nombre cobró mayor fuerza ya que Maradona, cuando asumió como DT de la Academia, disparó: “Me sorprendió muchísimo el chico Ramírez. Acuérdense lo que les digo, Ricardo Ramírez es mi sucesor”.
El «Bocha» duró en Racing lo mismo que el Diego. Una lesión lo marginó de las canchas por un tiempo. Más tarde tuvo experiencias en el fútbol regional, volvió a probar suerte en el área metropolitana jugando para Deportivo Italiano y Berazategui donde, finalmente, con treinta años optó por saltar de la cancha de once jugadores a la de cinco.
En futsal defendió la pilcha de Sportivo Barracas y Banfield, entre otros. La pandemia lo agarró y lo castigó duro. Tenía solamente 48 años recién cumplidos. Se fue Ricardo Ramírez, el «sucesor de Maradona» dicho por el propio Diego Armando. Que en paz descanse.