La Academia Cordobesa y el Violeta no pasaron del 0-0. Sobre el final, Agustín Pereyra desvío un penal que podría haberle dado el triunfo a la visita.
Los dos tuvieron chances de romper la mala racha que atraviesan. Sin embargo, ninguno consiguió abrir el marcador. Racing de Córdoba y Villa Dálmine empataron 0-0, profundizaron sus crisis y siguen complicados en la zona de abajo.
Desde el principio, la Academia Cordobesa salió a buscar el triunfo ante un Violeta que juntó líneas apostó al contraataque. Sobre todo, cuando Luciano Maidana vio la segunda tarjeta amarilla y dejó con diez a su equipo.
El local se volcó completamente al ataque y monopolizó la pelota. Pero falló en cada ataque. Y cuando remató a los tres caños, se encontró con la figura de Francisco Salerno. Era todo del conjunto cordobés. Y casi lo gana la visita. Sí, porque en un contraataque en el final, Elías Calderón empujó desde atrás a Martín Caramuto y el árbitro sancionó el penal. Una chance inmejorable, que desperdició Agustín Pereyra al rematar al travesaño.
Ninguno de los dos aprovechó sus chances y terminaron igualando sin goles. Racing de Córdoba alcanzó los catorce partidos sin ganar, mientras que Villa Dálmine, que sigue en el último puesto, lleva once sin victorias.