El Calamar le ganó 2 a 0 al Gallego y continuó aferrado al liderazgo en la Primera B Metropolitana. De esta manera el Marrón hilvanó su séptimo triunfo al hilo y, a pesar de algunos sofocones incluso jugando con un hombre de más, supo cerrar un juego que no fue tan vistoso como otros pero que le sirvió para continuar con esta racha que abre paso a la ilusión del ascenso.
El sueño de Platense se mantuvo intacto en la tardenoche de Vicente López. Ante un gran marco de público, que además fue acompañado por una parte de la hinchada de Newell´s Old Boys de Rosario, el elenco de Fernando Ruíz se mostró firme ante un Deportivo Español que tuvo oportunidades para empatarlo pero se fue con las manos vacías para el Bajo Flores.
Parecía que el Calamar arrancaba la contienda con más ritmo que su oponente. Sin embargo las chances más claras estaban del lado del Gallego. Increíblemente Pablo López quedó cara a cara con Jorge de Olivera y el remate del ex Huracán se fue por arriba del travesaño. El Marrón, se encendía con destellos de Facundo Curuchet pero nada más, hasta que a los 20 minutos Agustín Palavecino descargó para Daniel Vega y «Trapito» no falló. Esforzándose, casi con el último aliento, el máximo goleador de la institución acarició la pelota ante la marca de Julián Montenegro y el balón se coló entre el palo izquierdo de Gastón Losa y los guantes del arquero.
Platense ganaba por la mínima pero, excepto un doble remate que contuvo el arquero, el resto de la primera mitad fue intrascendente. Sin embargo, Deportivo Español no se daba por vencido y en la segunda parte fue quien propuso buscar el empate. Y aunque López estuvo apagado y Paulo Vigliano expulsó a Leandro Lugarzo, el equipo de Hugo Smaldone se las ingenió para inquietar al dueño de casa.
Crebaba Gabriel Robledo, probaba Nicolás Ibañez, y el Marrón no podía desplegar su juego teniendo un hombre de más y el apoyo de su gente. La incertidumbre reinó hasta el último instante de la contienda. Si bien el Gallego no era claro, iba con más voluntad que fútbol contra la meta del misionero De Olivera. Pero el Calamar lo liquidó en una contra con una exquisita definición a colocar de Diego Tonetto cuando iba el cuarto minuto de adición.
Deportivo Español volvió a dejar una imagen descolorida. El rojo furioso de su pilcha es sinónimo de los números y sus estadísticas que hablan de un solo triunfo en los últimos quince partidos. La otra cara es este Platense que, sin brillar pero con pasajes de buen fútbol, ganó 2 a 0, consiguió su séptimo triunfo en fila y no quiere bajarse ni de la punta ni del sueño de volver al Nacional B.