Ganaba el Bolso, lo igualaron los Millonarios. Con el objetivo de aguantar el resultado en condición de visitante y en un estadio que era una olla presión, los bolivianos apelaron a un sinfín de artilugios que remontaron a esas gloriosas e inolvidables noches de Copa Libertadores.
Lesiones, gestos, cambios eternos, más problemas musculares, calentar a los hinchas rivales, gestos. Todo era posible y aceptable para Always Ready que con el 1 a 1 en Uruguay lograba el boleto a la zona de grupos y eliminaba a un histórico como Nacional de Montevideo.
Los locales, con la sangre celeste y charrúa, muy enojados por las constantes interrupciones de su oponente, fueron a recalamar en reiteradas ocasiones. De hecho, los tumultos se tornaron en moneda corriente, y el nerviosismo se apoderó de la noche en el Gran Parque Central.
Foto: Photo by EITAN ABRAMOVICH/AFP via Getty Images
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