Los Red Devils habían marchado al descanso sin patear al arco del líder de la Premier League. El equipo de Erik ten Hag había tenido un gol al minuto de partido que fue anulado por offside de Alejandro Garnacho y el resto le perteneció a los Reds que fueron al entretiempo ganando 1 a 0.
Con estadísticas alarmantes, Manchester United no encontraba los caminos y la pasaba mal ante un Liverpool que se imponía con el tanto de Luis Díaz. Sin embargo, en el arranque de la complementaria llegó el empate para el dueño de casa.
Un grosero error defensivo del líder de la Premier League podría cotizar carísimo. El jovencito Jarell Quansah qusio ceder en defensa para Virgil van Dijk y dejó el pase muy corto. A todo esto, Caoimhin Kelleher estaba totalmente adelantado y eso fue muy tentador para Bruno Fernandes.
El portugués interceptó ese pase fallido, levantó la cabeza, vio que el guardameta irlandés del Liverpool había dejado su cueva desguarnecida y le pegó desde mitad de cancha para colocar el inexplicaba 1 a 1 parcial entre Manchester United y Liverpool en Old Trafford.
Foto: Photo by PAUL ELLIS/AFP via Getty Images
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