LANÚS 2- DEFENSA Y JUSTICIA 1: EN»GRANA»DOS

Dos equipos con una idea de juego marcada y un trabajo reflejado en el largo plazo. Ambos finalistas de la última edición de la Copa Sudamericana, volvieron a verse las caras, ahora en el estadio Ciudad de Lanús. En esta oportunidad, el vencedor fue el elenco dirigido por Luis Zubeldía, que opacó el regreso de Sebastián Beccacece al «Halcón».

El «granate» golpeó primero, y golpeó mejor. De la mano de dos de sus figuras, llegó al gol y supo mantener el resultado ante un punzante Defensa y Justicia. El primer tanto llegó en los pies de Tomás Belmonte, uno de los jóvenes más prometedores del fútbol argentino. En la primera del partido, carambola en el área (a raíz de un Sand que nunca dio el balón por perdido) y bombazo del pibe de 22 años para dejar a Unsaín estacado en su valla.

El visitante no dudó y salió automáticamente en busca del empate. Arremetiendo a base de buen fútbol y múltiples oportunidades, llegó el tan ansiado gol. ¿En los pies de quién? de su implacable goleador: Braian Romero. Centro pasado de Francisco Pizzini y excelsa definición de tijera por parte del ex Acassuso. Go-la-zo del «Halcón», para el delirio de todo el pueblo varelense.

Cinco minutos más tarde, promediando la media hora de juego, una mala salida desde el fondo por parte de los de Beccacece, provocó la pérdida rápida del balón, seguida de una clara infracción dentro del área. ¡Penal para Lanús!. El eterno número nueve, José «Pepe» Sand, se hizo cargo de la ejecución. El resultado es conocido: gol del elenco granate y un festejo más para el interminable delantero correntino.

A pesar de la importante cantidad de llegadas por parte del equipo verdiamarillo a lo largo del complemento, el resultado no se movió del 2-1 a favor de los de Zubeldía, que redondean un puntaje perfecto para Lanús en dos fechas jugadas por la Copa de la Liga Profesional. El bloque defensivo del granate se mostró sólido para resistir el arrebato de un Defensa y Justicia agresivo que mostró por momentos un fútbol de alto vuelo pero poco efectivo bajo los tres palos.