El Globo derrotó al Pincharrata por la mínima diferencia en el Tomás Adolfo Ducó. De esta manera, el conjunto de Gustavo Alfaro cortó una racha de tres encuentros sin victorias mientras que los de Lucas Bernardi sumaron su primera derrota en lo que va del año. De todos modos la contienda fue aburridísima y el color lo puso la gente no sólo con el corte de luz sino también palpitando lo que será el clásico ante San Lorenzo de Almagro.
Estudiantes llegaba a Parque Patricios con el dulce sabor de un andar notable. En 2018 había sumado diez puntos de doce posibles y ya comenzaba a codearse con los que quería buscar una plaza en la Copa Libertadores 2019. Huracán, armado para evitar el descenso, siguió sumando puntos que indirectamente lo dejan cerca de los puestos de vanguardia. Sin embargo lo más importante para el Quemero fue recuperar la senda ganadora que había parecido olvidar con un par de duras caídas frente a Racing y Rosario Central.
El partido tuvo pocas luces y fue literal. A los 27 del segundo tiempo un apagón dejó al Ducó completamente a oscuras y durante 19 minutos el cotejo estuvo interrumpido. A esa altura ya ganaba el Globo con un zapatazo cruzado de Ignacio Pussetto que se tornó inatajable para Mariano Andújar. Eso sí, sacando el gol del ex Atlético Rafaela, hubo poquísima acción en el sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
No estuvo iluminado, una vez más, Fernando Coniglio. El hombre que supo defender la pilcha de Olimpo de Bahía Blanca tuvo dos ocasiones para definir pero no descifró cómo hacerlo e, incluso, en el primer tiempo ni siquiera pudo frenar la asistencia. Estudiantes de La Plata era una pizca de Fernando Zuqui por la banda derecha y algún destello de Juan Bautista Cascini por el andarivel contrario pero, en ofensiva, no podía contra un Huracán bien cerrado en su última línea.
Recién en la complementaria se fueron afirmando más algunos jugadores del Globo. Mauro Bogado probó con dos tiros de media distancia, Carlos Araujo entendió que si su rival no avanzaba el podía trepar por los costados al igual que Pablo Álvarez. Pero el Quemero igual se conformó con el gol y, post apagón, no hubo energías de sobra para lastimar nuevamente a Andújar.
Estudiantes de La Plata, con la mente en su compromiso continental, fue una sombra en la oscura noche de Parque Patricios. No apareció jamás ni Gastón Fernández, ni Mariano Pavone y así quien descansó fue Marcos Díaz. Huracán metió la que tuvo y pudo, ganó 1 a 0, y sin brillar ya se va afilando para lo que será el derby contra San Lorenzo.