Fin de una racha nefasta para los Gauchos en el sur del Gran Buenos Aires. Los de Santiago del Estero se impusieron por 3 a 1 ante el Tricolor en un pleito de escoltas que miraba atentamente Barracas Central concentrado para el encuentro frente a Gimnasia de Jujuy. Los Azulgranas triunfaron después de ocho fechas y, provisoriamente, volvieron a la cima.
Brown de Adrogué abrió la cuenta y la alegría en el cuerpo técnico de Pablo Vicó era inexplicable. A diez para el descanso, Mauro Bazán sacó un remate cruzado que se transformó en un buscapié. Facundo Bruera desvió la trayectoria del esférico, sorprendió a Güemes, y puso el 1 a 0 que depositaba al histórico elenco del ascenso en una situación de privilegio que le permitía soñar con la elite del fútbol argentino.
La alegría duró poco para el local ya que los Gauchos igualaron antes del entretiempo ya que Nelson Romero conectó de cabeza un córner de Federico Boasso y puso el empate transitorio que acompañaría a sendas escuadras hasta el cierre del encuentro en el Lorenzo Arandilla.
Tanto el Tricolor como el Azulgrana sabían que el reparto de unidades solamente era negocio para Barracas Central y ofrendaron una contienda atrapante. No obstante, sobre el epílogo, los de Pablo Martel sacaron ventaja con una asistencia maravillosa de Claudio Vega y la definición a la carrera de Boasso. La frutilla del postre llegó un rato más tarde con un tiro libre perfecto de Milton Zárate que dejó sin reacción al ex Ferro y Deportivo Maipú, Martín Ríos.
Brown de Adrogué se quedó con las ganas de ser líder como lo era cuando se imponía por la mínima ventaja en el Lorenzo Arandilla. Güemes, que llevaba ocho fechas sin ganar, reaccionó, tuvo voluntad, y con el 3 a 1 se llevó un triunfo dorado para Santiago del Estero que le permitió enderezar sus ilusiones en la recta final de la temporada de la Primera Nacional.