Los Zorros del Desierto sacaron una leve ventaja en su grupo tras vencer en El Cairo a los Ribereños del Mar Rojo por 4 a 0. No obstnate, la alegría fue completa ya que con la oreja pegada en el otro partido, los hombres de Djamel Belmadi saborearon lo que fue el empate entre su escolta, Burkina Faso, y Níger en Marrakech.
Argelia arrancó con serias intenciones de ganarlo de entrada pero padeció la falta de suerte. Baghdad Bounedjah dilapidó una abajo del arco mandándola a las nubes y, Youcef Belaïli pateó un penal a las manos de Innocent Mbonihankuye. Así Djibouti soñaba con aguantar el 0 a 0 lo máximo que pudiesen pero, desde la media hora inicial y hasta el entretiempo, el Verde arrasó con una ráfaga imparable.
El primero llegó con un desborde por izquierda de Belaïli. El ex Angers de Francia tiró la diagonal, buscó el hueco, y cuando se sintió cómodo sacó un fortísimo zapatazo que rompió con la paridad en Egipto. Cinco antes del descanso, un derechazo de Said Benrahma se guardó contra la base del palo izquierdo local y estiró la diferencia para los Zorros del Desierto.
Los Ribereños del Mar Rojo, prácticamente sin atacar, sufrirían el tercero previo al entretiempo con un fusilamiento de Sofiane Feghouli que Mbonihankuye contuvo como pudo aunque terminó ingresando con pelota y todo a su cueva. El conjunto Verde, de todos modos, aminoró su marcha en la segunda parte y liquidó el asunto cerca del final con un cabezazo del ex Leicester City de Inglaterra, Islam Slimani.
Djibouti, último en su grupo, sin triunfos y con 22 goles en contra en cinco presentaciones, perdió tal como estaba en los papeles frente a un rival que celebró el 4 a 0 propio y también el resultado en Marruecos. Es que Argelia quedó como único líder del grupo A de las eliminatorias africanas y se afianzó como el candidato a jugar los playoffs por un lugar en Qatar 2022.