Los Leones del Atlas vapulearon a Los Camisas Azules en Tallin. El conjunto africano derrotó por 3 a 1 a los europeos con pasajes de muy buen fútbol a pesar del nivel del contrincante. Y de esta manera llegan dulces a la Copa del Mundo donde tendrán la difícil misión de ocupar el grupo con España, Portugal y con Irán que será el partido del debut el venidero viernes.
De no ser porque el rival era Estonia, los goles de Marruecos hubiesen sido un motivo de real preocupación para españoles y portugueses. Tanto el primero, anotado por Younés Belhanda, como el último que conquistó Youssef En-Nesyri, fueron obras de arte dignas de un equipo que supo como tocar la pelota y golpear en los momentos justos.
La visita abrió la cuenta a los 10 minutos con una jugada digna de ver hasta el hartazgo. De un lateral del dueño de casa surge una recuperación en defensa. En tan sólo siete pases, donde tocaron la pelota seis jugadores distintos, el esférico recorrió más de cien metros para que Mbark Boussoufa envíe el centro y Belhanda empuje la bola al fondo del arco.
Con el 1 a 0 en su favor, Marruecos siguió controlando las acciones y recién pudo estirar la diferencia pasada la media hora inicial. Una salida en falso del arquero de Estonia, Mihkel Aksalu obligó a la defensa a derribar a Amine Harit. Fue Hakim Ziyech quien se encargó de ejecutar la pena máxima donde, sin piedad, estiró la diferencia.
Los Leones del Atlas continuaron con la tenencia de la pelota y a los 26 de la segunda parte conquistaron el tercer grito de la noche en Tallín. Casi un calco del primer gol, tocando lindo, jugando al límite, acariciando bien la bola. Así llegó el centro del Belhanda desde el flanco izquierdo para que En-Nesyri la empuje dentro del área chica. El 3 a 0 parecía ser el final pero Los Camisas Azules descontaron rápidamente gracias a una buena acción personal de Ats Purje que se metió a pura potencia dentro del rectángulo mayor y acomodó un zapatazo contra la base del poste izquierdo del arco defendido por Munir.
Estonia fue el bufón de un seleccionado africano que necesitaba alimentar su ego antes de Rusia 2018 para estar firmes de cara al tipo de rivales que deberá afrontar en la Copa del Mundo. Marruecos entendió todo, aprovechó la oportunidad, y con el 3 a 1 consiguió llegar a la máxima competencia con dos triunfos al hilo que pueden sembrarle algo de pánico a las dos potencias del grupo.