La justicia rusa determinó que la basquetbolista introdujo drogas de forma ilegal en el país europeo, cuando se le detectó aceite de cannabis en su equipaje el pasado mes de febrero.
La vida de Brittney Griner cambió por completo en este 2022. Cuando la jugadora estadounidense se disponía a abandonar Rusia luego de jugar para el UMMC Ekaterinburg durante la temporada baja de la WNBA, la seguridad del aeropuerto de Sheremetyevo le detectó aceite de cannabis en su equipaje y desde ese entonces nunca más pudo volver a salir del país.
Si bien se declaró culpable, como parte de una estrategia para acelerar el juicio, ella aseguró que nunca tuvo la intención de portar una sustancia prohibida y que el aceite lo cargaba únicamente para tratar sus problemas físicos. Para su mala fortuna, el cannabis es ilegal en Rusia tanto para fines medicinales como recreativos. Luego de varios meses de litigio, la justicia rusa dictaminó el peor final posible para Griner: una condena de nueve años de prisión -además de un millón de rublos (16.600 dólares)- por posesión y tráfico de drogas.
Una vez conocido el veredicto por parte de la jueza Anna Sotnikova, los abogados de la pívot calificaron la sentencia como “absurda” y confirmaron que apelarán, mientras pedían que su clienta sea tratada con indulgencia, considerándola una leyenda del deporte como Usain Bolt y Michael Schumacher. “En el sprint está Usain Bolt, en la Fórmula 1 está Michael Schumacher y en el baloncesto femenino está Brittney Griner”, dijo la abogada Maria Blagovolina, que bajo la ley rusa tendrá un plazo de 10 días para anular el fallo dictado.
Por su parte, el presidente estadounidense, Joe Biden, fue una de las primeras figuras en pronunciarse al respecto a través de un comunicado: “Rusia está deteniendo a Brittney por error. Es inaceptable y pido a Rusia que la libere inmediatamente. Mi administración continuará trabajando incansablemente y buscará todas las vías posibles para llevar a Brittney y Paul Whelan [exmarien acusado de espionaje] a casa a salvo lo antes posible”. Con las relaciones entre ambos países en su punto más tenso desde la crisis de los misiles de 1962 en Cuba, el máximo mandatario norteamericano está presionado para intervenir en favor de sus compatriotas retenidos en Rusia.
A pesar de que el Kremlin siempre se haya mostrado inflexible ante las ofertas del Secretario de Estado, Antony Blinken, el gobierno estadounidense está decidido a negociar un intercambio de prisioneros para obtener la liberación de Griner, una postura que le da al caso una relevancia geopolítica. Desde Washington, ya ofrecieron como parte del trato a Viktor Bout, un traficante de armas ruso que es apodado como el “El Mercader de la Muerte” y que tiene una sentencia de 25 años por conspirar en la muerte de ciudadanos estadounidenses y brindar ayuda a una organización terrorista.
“Cometí un error honesto y espero que su sentencia no acabe con mi vida aquí”, dijo la basquetbolista de 31 años en el tribunal antes de romper en llanto. “Mis padres me enseñaron dos cosas importantes: una, asumir tus responsabilidades y dos, trabajar duro por todo lo que tienes. Por eso me declaré culpable de mis cargos”, explicó.
Ya con la voz quebrada en pleno tribunal, la estrella de Phoenix Mercury aprovechó para disculparse con sus compañeras y seguidores, así como también con el equipo y la ciudad de Ekaterimburgo, donde militaba, por el error que cometió y la vergüenza que les hizo pasar. “Sé que todo el mundo sigue hablando de peones políticos y de política, pero espero que eso esté lejos de esta sala”, deseó la bicampeona olímpica que, de ser necesario, hasta le pediría perdón al líder ruso, Vladimir Putin.