Continúa la incertidumbre por Brittney Griner: podría enfrentar hasta 10 años de prisión por posesión de drogas

Brittney Griner, jugadora del Phoenix Mercury de la WNBA, fue arrestada el 5 de febrero en el aeropuerto de Moscú por posesión de cannabis. Cuatro meses después de su detención, una corte rusa estableció el viernes próximo como la fecha para el inicio de su juicio penal.

Pese a que a Griner se le había ordenado permanecer en prisión preventiva hasta el 2 de julio, este lunes, la corte del suburbio de Jimki extendió su detención por otros seis meses después de que ella compareciera para una audiencia preliminar llevada a cabo a puerta cerrada, donde apareció esposada y escoltada camino a la sala del tribunal donde se le comunicó la decisión.

A la pívot del Phoenix Mercury también se le ordenó permanecer bajo custodia durante su juicio penal, en el que podría enfrentar hasta 10 años de prisión si es declarada culpable de cargos de transporte de drogas a gran escala. Menos del 1% de los acusados ​​en casos penales rusos son absueltos y, a diferencia de Estados Unidos, las absoluciones pueden ser anuladas.

La detención y el juicio de la jugadora de la WNBA llegan en un momento crítico de relaciones entre Moscú y Washington. La estadounidense de 31 años fue arrestada en el aeropuerto Sheremetyevo poco antes de que Rusia enviara tropas militares a Ucrania, lo que agravó tensiones entre ambos países debido a las extensas sanciones de Estados Unidos y la denuncia de Rusia por los suministros de armas norteamericanos enviados a Ucrania.

Muchas jugadoras de la WNBA compiten en la liga rusa por cuestiones de salarios -ganan muchísimo menos que los jugadores de la NBA- y para mantenerse activas físicamente, ya que la temporada de la WNBA dura tan solo cuatro meses. Es por eso que Griner se desempeña desde 2018 en el UMMC Ekaterinburg. Pero a raíz del conflicto bélico, la mayoría de las jugadoras intentaron regresar a su país para mantenerse a salvo.

No fue el caso para la bicampeona olímpica, que fue detenida por el Servicio Federal de Aduanas por la posesión de cartuchos de vaporizador con aceite derivado del cannabis. Los funcionarios rusos describieron el caso de Griner como un delito penal sin hacer ninguna asociación política. Pero la guerra con Ucrania llevaron las relaciones entre Estados Unidos y Rusia al nivel más bajo desde la Guerra Fría.

El objetivo de los partidarios de Griner era poder llevar a cabo una resolución de bajo perfil, sin la necesidad de tener que armar tanto escándalo. Sin embargo, la situación cambió de rumbo en mayo, cuando el Departamento de Estado la reclasificó como detenida injustamente. Desde ese momento, su caso pasó a estar en manos del Enviado Presidencial Especial para Asuntos de Rehenes, principal negociador del gobierno de Estados Unidos.

Bout en una cárcel de Bangkok previo a ser trasladado a Estados Unidos

El estado procesal de la siete veces All-Star pasó a tener una repercusión mundial, con seguidores instando a un intercambio de prisioneros como sucedió en abril, que llevó a casa al marine veterano Trevor Reed a cambio de Konstantin Yaroshenko, un piloto ruso condenado por conspiración de narcotráfico. Desde el país más grande del mundo conjeturaron en reiteradas ocasiones que Griner podría ser liberada a cambio de Viktor Bout, un traficante de armas ruso que es apodado como el “El Mercader de la Muerte” y que tiene una sentencia de 25 años por conspirar en la muerte de ciudadanos estadounidenses y brindar ayuda a una organización terrorista.

De todos modos, el caso de Griner no es comparable con el de Bout, por lo que semejante canje sería inaceptable para Estados Unidos. Otros sugirieron que la campeona con Mercury en 2014 podría ser liberada junto a Paul Whelan, un exmarine y director de seguridad que purga una sentencia de 16 años por espionaje, pero que los americanos intentaron aclarar que se trató de una trampa.