Atlanta Hawks visitó el mítico Madison Square Garden y se llevó el primer punto de la serie ante New York Knicks por 107 a 105, en un partido reñido donde los gritos del público presente no afectaron.
En el primer cuarto se notó de clara manera cuál fue la idea de ambos equipos: esforzarse en defensa para que el rival no anote. A eso lo ejecutaron los dos en todo el juego, pero sobre los primeros minutos, los visitantes realizaron mejor las cosas y opacaron a los Knicks durante cuatro minutos que estuvieron sin anotar. Desde el primer movimiento del balón hasta el último, Trae Young demostró seguridad a la hora de tomar decisiones y fue clave para la primera ventaja de su equipo. New York, por su parte ofensiva, buscó dañar con los cinco jugadores abiertos para atacar la pintura con penetraciones, y de esa manera fue la mayor fuente de los puntos locales. Pero los fallos en tiros difíciles hicieron que los de La Gran Manzana cierren el primer cuarto 24-16 por debajo.
Para los segundos doce, Derrick Rose salió con más ímpetu y mejoró sus estadísticas y las de su equipo. Con triples y grandes asistencias, los jugadores y el público presente se levantaron más de una vez de sus asientos para hacer sentir la presión a los de Atlanta. Para los vestidos de negro, la afición rival afectó en su juego y, por errores defensivos, los Knicks se acercaron al tanteador a falta de tres minutos para el cierre. Ninguno de los dos equipos pudo descansar en defensa debido a que, si lo hacían, su contrincante golpeaba. Así y todo, Atlanta Hawks se fue en ventaja 52-50 al descanso largo.
Para cuando volvieron al parquet, el grito del público local siguió presente y alentaron más que nunca. Ese aliento ayudó a su equipo y en especial a Alec Burks (27 puntos en total), que fue crucial para que pasen al frente a los ocho minutos jugados. Con el paso del tiempo la defensa local se cansó y el ataque rival aprovechó para penetrar en el uno versus uno y, de allí, sacar faltas. Luego de un minuto solicitado por Tom Thibodeau, el público volvió a hacerse presente y empujó a los Knicks a cerrar el tercer cuarto arriba 71-73.
Para el período de cierre, el primer punto de la serie no tuvo ningún dueño, y el título de este fue una incógnita hasta el final. De la mano de Rose y compañía, la ventaja para New York llegó y la mantuvieron por varios minutos, pero las desatenciones defensivas pasaron factura y el dominio del juego pasó, otra vez, a las manos de los Hawks. Con el partido igualado en 105, luego de un hermoso ataque local, Trae Young tuvo en sus manos la última pelota de la noche, y con una penetración a la pintura, tiró una flotadora que se abrazó con las redes. De esa manera, Atlanta se llevó el primer punto a casa.
SINTESIS:
ATLANTA HAWKS (107): Trae Young 32, Bogdan Bogdanović 18, John Collins 12, De’Andre Hunter 5, Clint Capela 9 (FI); Lou Williams 13, Kevin Huerter 8, Danilo Gallinari 7, Tony Snell 3, Onyeka Okongwu 0; Kris Dunn, Bruno Fernando, Solomon Hill, Nathan Knight, Skylar Mays, Brandon Goodwin y Cam Reddish no jugaron. Entrenador: Nate McMillan.
NEW YORK KNICKS (105): Elfrid Payton 0, Rowan Alexander 14, Julius Randle 15, Reggie Bullock 6, Nerlens Noel 6 (FI); Alec Burks 27, Derrick Rose 17, Immanuel Quickley 10, Taj Gibson 5, Obi Toppin 5, Frank Ntilikina 0; Jared Harper, Kevin Knox II, Norvel Pelle, Theo Pinson y Mitchel Robinson no jugaron. Entrenador: Tom Thibodeau.
Parciales: 24-16, 28-34 (52-50); 19-23 (71-73), 36-32 (107-105).
Árbitros: Tony Brothers – JB Derosa – Derrick Collins – Ed Malloy.
Estadio: Madison Square Garden (New York, New York, Estados Unidos).