Juega el Lechero y hay show. Para el público, para sus propios jugadores, para los rivales y para los árbitros. Daniel Cordone, ex profesional de Vélez, Racing y el Newcastle de Inglaterra entre otros, grita, camina de un lado para el otro, ajusta detalles. Con dos ojos como todos los humanos observa a sus once muchachos. Está claro, lo suyo tiene un sentido más agudo: el olfato de «Lobo»
Leandro Nicéforo Alem ascendió a de la D a la C y en la primera temporada llegó a meterse en el Reducido para pelear por el ascenso a la B Metropolitana. En gran parte, el plantel fue el mismo que venía desde la menor de las categorías, y su gran performance le valió a muchas piezas ganarse un lugar en la tercera división del fútbol argentino.
En pleno mercado de pases Fernando Giménez le confirmó a la entidad de General Rodríguez que no seguirá en el club puesto a que su destino está en una institución de la Primera B. Antes del fin de semana, con un panorama parecido, podría irse una de las figuras que tiene el Lechero como lo es Ramiro Luna. Y lejos de enojarse, el «Lobo» sintió orgullo por el éxodo de sus profesionales.
«Por Ustedes cuatro (Patricio Costa Repetto, Enzo Oviedo y los ya mencionados Giménez y Luna) este años vamos a tener mucho más claro que se puede. Pero se puede de verdad, bien de abajo, de a pasos pequeños como siempre nos propusimos. De la D, a la C, de la C a la B, y hasta donde nos de. Siempre serán bienvenidos campeones. Los vamos a seguir» destacó Cordone en sus redes sociales. Y este es un ejemplo de humildad y talento, de sacrificio, de saber que quien mantiene un gran concepto de equipo en Alem puede seguir creciendo en esta profesión que todos aman.