Se apagaba la vida del Villero en la Primera B Metropolitana. El equipo que supo ascender al Nacional B e incluso sacarle un empate a Independiente en Avellaneda en la segunda categoría, estaba cayendo sin atenuantes a la C cuando el marcador no se abría en el Genacio Salice. Sin embargo, a cuatro minutos del final, apareció Wilson Gómez para darle el triunfo al Celeste que luego escuchó por radio las alternativas de UAI Urquiza y Almirante Brown para festejar dicha parda y estirar la agonía hasta el venidero sábado cuando se mida con la Fragata en Isidro Casanova.
La jornada amenazaba con ser emotiva. Mauro Raverta se despedía del fútbol y los ojos del pueblo de Villa San Carlos ya empezaban a lagrimear por todo lo que el «Pollo» le había dado al club. Sin embargo, más allá de eso, tal vez también era los últimos 90 minutos del conjunto de Jorge Antonio Vivaldo en la categoría. Y enfrente, encima, estaba un Deportivo Español que ya salvado venía de ganarle a UAI Urquiza en el Bajo Flores bajo la batuta de un Jorge Franzoni que parecía encaminar el rumbo del elenco colorado.
No fue un cotejo más. Los nervios hacían que las piernas pesaran más en el Celeste que no se dio por vencido y era levemente superior a la visita. No obstante la jugada más clara del primer tiempo fuer para los porteños que no pudieron superar a Pablo Bangardino porque el remate de Álvaro Klusener terminó perdiéndose por línea de fondo. Las noticias que llegaban desde Villa Lynch tampoco ayudaban al ánimo de los jugadores puesto a que el Mirasol se ponía en ventaja pero raudamente el Furgón lo igualaba con un tanto de Enzo Díaz.
Villa San Carlos comprendió en la complementaria que debía jugarse el todo por el todo si es que quería seguir un año más en la B Metropolitana. Y la experiencia ayudó porque fue Ricardo Vera quien se puso el equipo al hombro. Así, el ex Platense y Los Andes, se arrimó con intensidad a la valla contraria pero no pudo convertir ninguna de las tres oportuniades netas que tuvo. Deportivo Español, apenas, de contra, inquietó con un intento de Nicolás Moreno que tampoco revistió mucho peligro.
Los minutos se consumían en el Genacio Salice y el empate claramente no servía para nada. Hasta que Gómez remató cruzado y anotó. Allí estalló Berisso en un grito de desahogo que necesitaba la otra parte del rompecabezas para que la definición del descenso dependa de ellos mismos. Y el triunfo se aguantó con uña y dientes para salir corriendo rumbo a las noticias que llegaran del partido en el que finalmente UAI Urquiza y Almirante Brown igualaron en uno.
Entonces las lágrimas reaparecieron porque Raverta se despidió de su gente dejando en claro que irá en busca de su última batalla para escribir otro riquísimo capítulo de su trayectoria defendiendo la pilcha del Celeste. Villa San Carlos derrotó 1 a 0 al Deportivo Español y quedó a un triunfo de salvarse. Claro que para ello deberá derrotar a la Fragata y condenar, nada más y nada menos, que a los de Blas Armando Giunta a la Primera C. Un final no apto para cardíacos.