La Verde encontró «La Paz» pero casi 500 metros más arriba. En casa del Always Ready, y buscando aprovechar las virtudes de su territorio, el equipo de Oscar Villegas fue mucho más que la Vinotinto. A casi 4100 metros sobre el nivel del mar, los del altiplano golearon por 4 a 0 a los de Fernando Batista.
La premisa era pegarle desde afuera y embocarla. Con aquella famosa frase que la pelota no dobla, en El Alto sacó chapa Ramiro Vaca a los 13 minutos del primer tiempo. Tras enganchar ante la marca de José Martínez, el atacante del Bolívar metió un zapatazo que se colgó del ángulo superior izquierdo de Rafael Romo.
Venezuela comprendió que ese era el camino y tuvo dos misíles prácticamente similares para buscar el empate. Uno de Salomón Rondón desde 25 metros que Carlos Lampe desvió con lo justo al córner. Otro mucho más lejano de Daniel Pereira Gil que el guardameta de Bolivia tapó con los guantes hechos fuego.
Cuando parecía que la Vinotinto se acercaba a la igualdad, la Verde respondió y amplió. Un penal totalmente infantil de Jon Aramburu a Carmelo Algarañaz antes del entretiempo decantó en la gran oportunidad para los de Villegas. Así, desde los doce pasos, el propio Algarañaz no falló para colocar el 2 a 0.
Si la visita tenía ilusiones de revertir la historia, todo lo que plantearon en el descanso se derrubmó con el rapidísimo grito que liquidó la historia. Una gran acción colectiva derivó en un buscapié de Roberto Fernández que Miguel Terceros definió anticipándose a Nahuel Ferraresi.
Venezuela tuvo alguna que otra ocasión para descontar. Una de las más claras fue de Rondón y la mandó por arriba del travesaño. Los de Batista esta vez no estuvieron a «la altura» y lo 4100 metros sobre el nivel del mar influyeron bastante. Bolivia selló todo con una empujada de Enzo Monteiro, goleó 4 a 0 y encontró, a priori, un argumento para luchar por un lugar en el próximo Mundial.
Foto: Photo by Gaston Brito Miserocchi/Getty Images
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