Romina Roldán, defensora y figura de Vélez Sarfield, manifestó sus sensaciones de representar al Fortín y de obtener un boleto para la Copa Argentina.
La lateral explicó cómo se enfrenta al aislamiento: “La cuarentena la afronto con sentimientos un poco raros, creo que nos pega a todos diferente y a mí me pasa que un día estoy bien y al otro no veo la hora de salir. Las primeras semanas eran las peores pero ya, a esta altura, entiendo que no queda otra y que es lo mejor para todos. También entiendo que uno se tiene que permitir sentirse mal y no estar todos los días a full o bien. Obviamente estoy muy ansiosa por ir a jugar a la pelota, eso no te lo puedo negar. Y, referido al físico, me pone mal perder masa muscular porque me cuesta mucho volver a recuperarla. Por ese lado quiero volver ya”.
“Los entrenamientos con Vélez son cinco veces a la semana, de lunes a viernes. En todos tenemos físico y también partes teóricas en la cual nos hacen comprender la parte táctica por fuera de lo que es jugarlo en sí. Más allá de eso, tenemos un psicólogo que me parece una parte muy importante por todo esto de la cuarentena. Nos sirve un montón hablar con profesionales que te digan las cosas como son y que también te den un poco de alivio en ciertas cuestiones. Tenemos el apoyo de una nutricionista también, así que nuestros entrenamientos se basan en todo eso. No nos podemos quejar que estamos muy bien preparadas por si vuelve el fútbol”, afirmó la defensora.
La zaguero recordó su pasó por Deportivo Morón: “Los recuerdos de Morón son muy buenos, fue mi primer club de AFA en el cual conseguí lo más lindo que es ascender a Primera jugando contra tu clásico rival. Fue de sueños. Aparte de eso es mi barrio, donde nací, y tengo un sentimiento hermoso hacia la camiseta. Me hubiera gustado poder seguir en Morón pero no coincidía en algunos manejos y preferí dar un paso al costado. Sin embargo me gusta ir a ver a mis ex compañeras, darles el apoyo aunque sea desde afuera. Siempre que puedo me hago un lugar para ir a verlas, me llevé personas muy valiosas de Morón”.
La jugadora oriunda del oeste del Gran Buenos Aires expresó sus sensaciones al lograr el ascenso a la elite: “Fue una de las sensaciones más lindas de mi vida, sin exagerar. Nuestros comienzos hasta que me fui era todo a pulmón. Imagínate que teníamos que pagar ambulancia, policía y micro todo de nuestros bolsillos. Entrenábamos sin luz en el Gorki Grana y cuando llovía no podíamos entrenar. A veces íbamos abajo de las tribunas del estadio, que tenías que esquivar los charcos para no caerte. Así fue hasta que me fui. Y la verdad que de tener tan poco y ascender es una sensación que la disfrutás el doble. Ese partido fue una locura, jugamos los dos tiempos, más el tiempo suplementario, más los penales”.
Romina analizó la temporada de las Gallitas en Primera División: “Empezamos bien, el primer partido jugamos contra River y perdimos sólo 2 a 0. Para nosotras era como ganarles con ese resultado. Después fue todo difícil porque había diferencias en cuanto a lo estructural de los clubes. Jugabas contra Boca y estabas rezando que no se te quede el micro en el medio del camino, porque era el más barato que conseguíamos, o estabas entrando en calor y pensando que la ambulancia llegara y esas cosas hacen la diferencia. Fue una linda experiencia pero todavía hay muchas diferencias entre los mejores equipos con los demás. Lo disfruté mucho igualmente y, a la vez, me ponía mal porque perdíamos. Hoy en día me doy cuenta que había muchas cosas, que por más esfuerzo que hacíamos los resultados no se nos daban por cuestiones obvias”.
Y rememoró el campeonato obtenido con UNLAM en futsal: “La UNLAM es donde estudio y donde aprendí a jugar futsal, también tengo un sentimiento hermoso. Me encanta jugar ahí y representar a mi universidad. Juego los juegos universitarios desde 2014. El 2019 fue un año muy lindo. En el 2018 salimos campeonas de los juegos universitarios regionales y entramos a los nacionales 2019, el cual los jugamos y salimos campeonas ganándole 4 a1 a Córdoba. En el 2019 también jugamos la Copa Argentina universitaria salimos campeonas y lo cual nos dió el pase para los Panamericanos que los jugamos en Misiones. Fue una experiencia hermosa. Tuve la chance también de entrenar con la selección universitaria y que me llamaran para viajar, no pude por cuestiones económicas pero para mí fue un logro y un año de locos”.
La lateral explicó lo que significa representar a Vélez: “Es un placer porque es una institución increíble. Desde que entré siempre nos dieron o intentaron darnos todo lo que podían. Me siento muy cómoda, me adapte bien sinceramente. Pensé que me iba a costar más porque venía muy apegada a Morón pero el grupo es increíble, nos llevamos muy bien y eso lo hace todo más fácil. También, me gusta mucho cómo se maneja el cuerpo técnico, coincido en como llevan todo este proceso. La verdad es que todo lo que conozco de Vélez se manejan muy profesionalmente”.
Para concluir, Romina manifestó sus sensaciones de clasificar a la Copa Argentina: “Las sensaciones fueron lindas. Si se llega a jugar es un buen espacio para poder medirnos en cuanto a otras categorías. Yo tengo mucha fe para enfrentarnos a cualquiera. Tampoco quiero ilusionarme pero ninguno es invencible. Igualmente en mi cabeza lo primero que está es el torneo local. Primero quiero ascender, es lo más importante para mí”.