URUGUAY: MOSAICO, HIMNO Y PIEL DE POLLO, PERO CELESTE

«Orientales la patria o la tumba, libertad o con gloria morir» gritan desde los cuatro costados del Estadio Centenario. Siempre fue así pero no deja de sorprender a propios y extraños. El frío otoñal, con el invierno pidiendo permiso en Montevideo, desapareció por unos instantes porque el público le puso el calor eterno a la despedida del equipo de Oscar Washington Tabárez que tras el 3 a 0 sobre Uzbekistán partió rumbo a Rusia 2018 para mantener viva la llama de la ilusión en pos de alzar por tercera vez la Copa del Mundo.

El último censo en Uruguay arrojó poco más de tres millones de habitantes. Los datos oficiales informaron que a las ocho y media de la noche del jueves 7 de junio hubo cincuenta mil seiscientas almas. Algo así como el 1,5 por ciento de la población total del país sudoriental del continente americano.

Al momento de aparecer en la verde gramilla, los jugadores fueron recibidos por una marea de cartulinas celestes y la palabra Uruguay sobre la tribuna Olímpica. Parodiando al pedido musical que se viralizó en el último tiempo con respecto a Lionel Messi, en el Centenario apareció una bandera que decía: «Traeme la Copa Urreta» en un claro mensaje al «Rayo», Jonathan Urretaviscaya.

Cada cartulina tenía un mensaje de agradecimiento a los espectadores. El hashtag charrúa no cambió: #ElEquipoQueNosUne. El estadio estaba lleno y el valor de las entradas no fue tan criminal como el que tuvieron Argentina versus Haití en la Bombonera. Las populares en Montevideo (tanto la Amsterdam como la Colombes) salía 264 pesos argentinos mientras que en La Boca se conseguía a 390. El lugar más caro en el recinto montevideano era la tribuna América a un valor de 890 pesos argentinos mientras que en la casa del Xeneize el sitio vip casi que cuadriplicaba su importe.

Más allá del 3 a 0 y del apoyo popular, existió esa comunión de siempre. Todo se tiñó de celeste y el himno erizó la piel de propios y extraños. Veintitrés futbolistas irán en búsqueda de la gloria pero poco más de tres millones quedarán aferrados a su tierra y a la historia. La misma que los consagró campeones mundiales en dos ocasiones, la que habla del país más ganador de la Copa América, la que cada vez que juega Uruguay enamora, une y promete.

Acerca de Marcelo Patroncini 24419 Articles
Nació en agosto de 1982. Leonino y soñador. Desde chico jugaba a ser periodista con la máquina de escribir que había en su casa. Amante del fútbol, la gastronomía y los viajes. En 2005 fundó Vermouth Deportivo junto a Fran Alí.