¡Feo! ¡Espantoso! ¡Inmirable! Unión e Independiente dieron un pobre espectáculo en el 15 de abril y cerraron la jornada del sábado con un empate sin goles. Dos chances de gol (una para cada uno) en noventa minutos. Sólo eso. En el balance, al Rojo le cayó mejor la igualdad.
En todo momento, los roles estuvieron bien marcados: el Diablo manejó la pelota y el Tatengue jugó a no arriesgar demasiado para no desordenarse en el fondo. La poca claridad para enhebrar una jugada de peligro de los hombres de Falcioni (con Piccoli al mando) y el planteo conservador del local hicieron todo lo posible para que el cero se mantuviera en la primera etapa.
Ni los cambios dieron resultados en ambos lados y el complemento fue totalmente igual. La única diferencia es que, por lo menos, aparecieron las ocasiones. El equipo de Avellanada no pudo aprovechar un pase atrás erróneo de Nelson Acevedo que dejó mano a mano a Silvio Romero mientras que el Rojiblanco se perdió increíblemente un gol abajo del arco a través de un remate por encima del travesaño de Juan Manuel García. La pelota fue de un lado a otro sin ideas ni destino y el tiempo dictó una igualdad merecida.
Un espanto por donde se lo mire. Unión e Independiente aburrieron durante un poco más de noventa minutos. Aún así, el Rojo sigue en zona de clasificación pero deberá mirará de reojo a los partidos de Lanús y Talleres. El Tate continúa afuera de la lucha.