Un empate que poco sirve para el Udinese y el Hellas  

Udinese y Hellas Verona igualaron 1 a 1 por la fecha 10 y de esta manera ambos conjuntos siguen deambulando de la mitad de tabla para abajo en la Serie A. Isaac Success abrió la cuenta para el local mientras que Antonin Barak de penal igualó para la visita.

El Stadio Friuli de la ciudad de Údine, fue el escenario de unos de los encuentros que abrió la jornada del miércoles. Las estadísticas/rachas están para romperlas y con esa premisa, los dos equipos salieron al campo de juego. ¿Qué había que cortar? El dueño de casa acumulaba seis juegos sin éxitos en tanto que los de Verona siete años sin triunfar en el reducto del adversario de hoy.

No hubo que esperar mucho para la primera emoción fuerte. A los 3 minutos Success robó el balón en ¾ y encaró con destino de portería. Tuvo todo el tiempo del mundo y colocó el esférico sobre el ángulo izquierdo. El Udinese se ponía 1 a 0 arriba desde el vamos. Un gol tan temprano puede solucionarte las cosas o complicártelas. Los dirigidos por Luca Gotti tomaron la postura de replegarse rápidamente …

El Hellas se adueñó de la posesión, aunque carecía de ideas. Tocaba de un lado para el otro sin generar peligro. La falta de creatividad en los metros finales, contrastaban con la ubicación que lleva entre los elencos más goleadores. Nada menos que el tercer lugar.

Los Bianconeri salieron de la cueva y se encontraron que, si aceleraban, podían aumentar la diferencia. Bram Nuytinck lo tuvo de cabeza tras un córner ejecutado por el argentino Nahuel Molina. Lorenzo Montipò, le ahogó el grito. En la siguiente jugada, fue Walace quien casi entona el grito sagrado, pero su disparo se desvió en el camino y se fue apenas ancho.

Todo era del local que siguió acumulando chances concretas. ¿Lo malo? Que no plasmó ninguna en la red y la diferencia seguía siendo exigua. La última antes del descanso, correspondió a Beto que no le pudo ganar el mano a mano al portero rival.

El complemento siguió mostrando la misma tónica. Las jugadas de riesgo eran a favor del Udinese mientras que el Verona no encontraba la forma de acercarse al arco defendido por Marco Silvestri. Solamente con intentos de media distancia, que en definitiva no provocaban ninguna zozobra.

Molina tras una pared con Beto, quedó de frente a la portería, pero elevó el balón por encima del travesaño. Su compatriota Roberto Pereyra también estuvo cerca. Con una definición a colocar con destino de red… las manos de Montipò aparecieron en el momento justo.

Los minutos pasaban y todo seguía de la misma manera. El Friulani con la ventaja que no la había podido estirar, con el reloj corriendo e ingresando en zona de definición más el peso de 6 fechas sin alegrías; se retrasó en el campo de juego. La contra se transformó en la única arma de ofensiva. Claro está si era necesario, si no los 11 en campo propio para defenderse.

El Gialloblù empezó a presionar un poco más arriba y con el ingreso de Giovanni Simeone, tuvo más peso en el área rival. El argentino fue partícipe de la jugada del match ya que dio el pase que terminó en… a los 30´del ST cuando Rodrigo Becão ¿bajó? a Barak y el árbitro Matteo Marchetti cobró penal. Tras chequeo en el VAR, fue convalidado. El propio Barak se hizo cargo de la ejecución y en el primer disparo a puerta en todo el partido, el Hellas se ponía 1-1.

Ya en el desenlace los dos fueron por el premio mayor (sin demasiada elaboración) y Simeone casi le dad la victoria a la visita cuando se escapó por la derecha y remató a quemarropa contra Silvestri que le ganó el duelo.

Fue final y empate 1 a 1. De esta manera, el Udinese llegó a los 11 puntos ubicándose 14 y al séptimo juego sin sumar de a tres. Por el lado de Hellas Verona, acumula 12 unidades y todavía no sabe lo que es ganar fuera de casa en el campeonato.