El Matador eliminó a Independiente de la Copa Argentina con los lujosos goles de Pablo Magnín e Ijiel Protti. El Rojo logró empatarlo pero perdió su eje tras el 1-2, completando una muy mala actuación en la previa al Clásico de Avellaneda.
Atípica jornada de miércoles en San Nicolás de los Arroyos, allí donde el Club Atlético Independiente se midió ante el Club Atlético Tigre en el, desfasado, cierre de los 16avos de final de la Copa Argentina.
El Rojo presentó prácticamente lo mejor a disposición de Falcioni en vísperas del duelo ante Racing, buscó imponer condiciones pero tardó en ganar confianza ofensiva. Tigre esperó su momento y cuando hizo contacto positivo con la pelota creció.
El Matador avisó con un buen toqueteó que terminó con Priotti definiendo largo y minutos después rompió la tensión del cero con un tremendo chilenazo de Pablo Magnín; el goleador recibió de espaldas al arco y resolvió con perfecta pirueta al 1-0.
Independiente recogió el guante avisando con un par de intentos de Romero, el segundo fue gol pero la terna arbitral anuló por correcta posición adelantada.
La cosa estaba cuesta arriba para el Rojo pero apenas iniciado el complemento encontró soluciones igualando con un tanto de Silvio Romero, quien tras buena salida baja de córner mandó a guardar un rebote contra el poste generado por Lucas Romero.
Entonces todo parecía servido para la remontada Diabla, pero en San Nicolás fue Tigre quien volvió a imponer el ritmo del partido recuperando la manija del resultado tras una mala salida de Andrés Roa.
El colombiano, sin presión, regaló la pelota en mitad de cancha habilitando la carrera de Ijiel Protti; el picante atacante avanzó en dirección al área y con precioso zurdazo dejó sin chances de Milton Álvarez.
Dos golazos para el 2-1 Matador, y de esta sí que no pudo salir el Rojo, careciendo de empuje y juego.
Ganó Tigre y se medirá ante Defensa y Justicia en los Octavos de Final.