SELECCIÓN ARGENTINA: “NO ALCANZAMOS A VERNOS BIEN NI A ENCONTRAR UNA BUENA VERSIÓN NUESTRA”

Sergio Oveja Hernández charló en el programa televisivo Uno Contra Uno acerca de lo que dejó la participación olímpica de la selección de básquet en Tokio 2020 tras 11 días de la eliminación en cuartos de final.

Luego de la actuación del equipo nacional en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, Sergio Santos Hernández pasó -de manera virtual- por el aire del programa Uno Contra Uno en TyC Sports y habló sobre lo que dejó el certamen en territorio japonés para la selección argentina de básquet. El retiro de Scola, el rendimiento del equipo y su futuro como entrenador fueron los principales temas que Oveja habló desde su casa mediante una videoconferencia (terminando su aislamiento obligatorio tras ingresar al país) que se extendió por más de 40 minutos.

Espectador de lujo del momento del homenaje a Luis Scola, ese que detuvo el partido por casi dos minutos a puro aplauso, Sergio aclaró que fue espontáneo por todos los presentes en el Saitama Super Arena: “Nosotros nunca tocamos el tema del retiro de Luis en ningún momento de la previa. Y gracias a Dios, porque sino él nos mataba. Tiene una mentalidad tan poderosa, y depende mucho de su concentración, la cual estaba puesta en el partido y seguir de ronda. No quería ni imaginar su último partido. Después el partido se da como se da y decidí sacarlo, más allá de que él quería seguir jugando hasta el último segundo, porque sentí que el básquet y los Juegos Olímpicos se merecían ese momento de reconocimiento a una leyenda. Fue emocionante y nos hizo quebrar a todos”.

Cerró la anécdota diciendo que “se retiró una leyenda” y que “el legado que deja es tremenda mente poderoso”, e inmediatamente agregó que su liderazgo fue impecable por donde lo mires. Desde ayudarnos a todos desde lo deportivo, a crecer como personas y que confiemos en nosotros. No tengo dudas de que todo lo que consiguió el básquet desde su capitanía aquel 2007 hasta acá, no las hubiese conseguido si no estaba él. Y poco tiene que ver con los puntos que anotó o los rebotes que bajó, sino con su manera de liderar y de hacernos creer cosas que no las hubiésemos creído si no estaba él”.

Gentileza FIBA | @FIBA

“Cuando reemplazas una camada tan exitosa como la anterior, inconscientemente no querés hacer las cosas mal, y a él no le alcanzaba con eso. Constantemente nos hablaba de que podíamos hacer cosas similares a las que había hecho la Generación Dorada. Fue tan fuerte su discurso que nos convenció a todos y logramos hacerlo”.

Sergio Santos Hernández.

Por supuesto, llegó el momento de hablar de la selección y su actuación en los Juegos Olímpicos, pero Oveja arrancó por poner en contexto desde qué lugar hace su análisis: Tuvimos tres días extras en la Villa Olímpica después de perder, por protocolos y pasajes, que nos ayudaron a poder tener ese momento de análisis y reflexión sobre lo que había pasado, después 24 horas de viaje y 7 días de aislamiento. Así que me sobró tiempo para reflexionar y analizar”.

Hernández resaltó que quedó “muy lleno porque los Juegos Olímpicos te llenan, son un momento increíble que excede el resultado. La experiencia es más fuerte que cualquier resultado. Compartiendo con otros países, otras culturas, apoyar a los argentinos, es muy poderoso”. Y cuando llegó el momento de hablar de la actuación del equipo, fue categórico: El equipo no estuvo a la altura. Más allá de los rivales que fueron buenísimos, que hicieron que nuestra versión no fuera la mejor, no estuvimos bien, no alcanzamos a vernos bien ni a encontrar una buena versión nuestra. Le pusimos toda la garra, el nivel de concentración fue máximo; la actitud, el compromiso y el comportamiento de los jugadores es increíble, el staff de la selección es espectacular y ha trabajado a destajo. Pero ni siquiera cuando terminaban las prácticas nosotros nos veíamos bien. Hablábamos del juego, cómo mejorar y todo, pero interiormente sabíamos que no estábamos encontrando ese punto que sabíamos encontrar en otras preparaciones. Eso se vio reflejado y, encima, fue aumentado por los equipazos a los que nos enfrentamos”.

Reforzando este concepto y focalizándose más en el equipo nacional, continuó con su análisis: Confundimos velocidad con apresuramiento; pusimos más energía que ciencia a la hora de defender; estuvimos pasados de revoluciones y no supimos controlar los tiempos en ningún momento. Y ese ‘upgrade’ que quisimos hacer del Mundial de China al Juego Olímpico, no sólo no lo pudimos hacer sino que nos jugó en contra porque equivocamos el camino. Cero culpa, pero sí asumir la responsabilidad y hacer la autocrítica que me corresponde”.

Gentileza Uno Contra Uno Web | @ucuweb

Semejante autocrítica del entrenador llevó a la pregunta sobre si se habló de esto durante el torneo entre los jugadores y el cuerpo técnico, a lo que Sergio contestó que “durante el torneo hicimos las observaciones correspondientes pero no tenés tiempo de ponerte a hablar de lo mal que estás jugando porque podés llevarlo al próximo partido. Tenés que ir a reforzar lo bueno, remarcar lo positivo. Dentro del cuerpo técnico hay quienes se dedican a analizar el juego a partir de los números (Gabriel Picatto), la parte de táctica y estrategia (Silvio Santander), el daño que nos hacen individualmente (Juan Gatti y Maximiliano Seigorman)… recibimos todo el informe post partido detallado, así que es obvio que en las reuniones buscábamos dónde teníamos que mejorar ya que esos informes nos daban siempre números negativos”.

Luego de esta explicación, puso como ejemplo al primer partido ante Eslovenia y el planteo realizado: “Hubieron algunas cosas que sí tuvieron que ver con distintos planes de juego que decidimos llevar adelante, como el del partido inicial. Nosotros sabemos de todo lo que es capaz Luka Dončić, pero no imaginábamos que iba a tener la performance que tuvo. Por eso decidimos aislarlo del resto del equipo y obligarlo a que tome todos los tiros que sean posible, sobre todo lejanos, pero no alcanzó porque nos metió casi 50 puntos”. En relación a este partido, recordó una anécdota con el Chico Maravilla de los Dallas Mavericks: “Cuando empieza el partido, Luka ve que nosotros empujamos al grande pasando atrás del bloqueo y mete el primer triple, viene al banco y me dice ‘¿en serio van a pasar por detrás en las cortinas?’. Yo le digo ‘Sí’ y me hace el gesto de ‘bueno, es problema tuyo’. Después, uno de mis asistentes estaba en la tribuna y pide un ‘flopping’ de Dončić a los árbitros. Al no haber gente en el estadio eso en la cancha, se escucha. Entonces le pasó cerca y le dijo: ‘Eso que estás haciendo es malo para tu equipo, me estás haciendo enojar’, y metió tres triples más. Parecía que estaba jugando en un Juego de las Estrellas”.

Gentileza FIBA | @FIBA

A continuación, el entrenador bahiense reconoció: “No nos dimos cuenta de que no estábamos como en el Mundial. La preparación no había sido la del Mundial. Garino estaba con mucho tiempo sin jugar, llegó fuera de forma y los primeros días de la preparación entrenó sin oposición. Deck llegó tarde a la preparación por el COVID y yo sé que deja secuelas, hizo un esfuerzo por jugar el JJ.OO. pero no podía jugar. Y son cosas que debería haber leído antes para adaptar el juego a esas circunstancias”.

“Nosotros no jugamos bien, al margen del dominio del rival, nunca le pudimos encontrar la vuelta a este torneo, a esta preparación. Cometimos errores y, por lo menos de los que yo dirigí, este fue el Juego Olímpico de más alto nivel”.

Sergio Santos Hernández.

Esta última presentación significó el fin de un ciclo en la selección argentina de básquet y mucha incertidumbre aparece respecto al futuro de la misma en los venideros campeonatos, pero Oveja invita a seguir apoyándolos: “Es un buen equipo con jugadores de alto nivel que van a seguir creciendo y teniendo experiencias, tanto en Europa como en la NBA. Hay mucha juventud y buen liderazgo de los jugadores mayores, que van a ser los sucesores del liderazgo que dejó Luis. No tengo dudas de que van a seguir teniendo actuaciones muy buenas y a seguir llenando de orgullo al básquet argentino. Ahora, ¿para qué nos va a alcanzar como equipo? Yo no lo sé. (…) Hay que bancarlos a morir porque son un equipo bueno y porque tienen un amor especial por la camiseta, por su país, un compromiso y una ilusión tremenda. Son un ejemplo y un orgullo para el deporte argentino. Es un equipo que va a seguir dando alegrías”.

Llegó el momento de hablar de su futuro, pero Hernández explicó cuál es su presente contractual: “Yo soy entrenador de básquet y mi futuro va a estar ligado a esa profesión, lo aclaro porque hay algunos que ya me quieren retirar. No tengo nada en vista, recién terminan los Juegos y no tengo propuesta de ningún club, por lo que no sé qué va a ser de mi futuro ya que dependerá de las posibilidades de trabajo que se presenten de ahora en más. No creo que vaya a dirigir nada por los próximos meses porque ya están todos los equipos del mundo entrenando y trabajando, pero en algún momento me reincorporaré la profesión, tomaré a un equipo y seguiré trabajando”.

Gentileza FIBA | @FIBA

Fue ineludible la pregunta sobre su futuro con la selección, por lo que también fue claro: “Hoy no soy el técnico de la Selección Argentina, terminé mi contrato y por el aislamiento obligatorio no me pude juntar con los dirigentes de la Confederación Argentina de Básquet ni para cerrar lo que pasó, que es de lo primero que hay que sentarse a hablar. Asimismo, se permitió expresar que: “Para mí se terminó la etapa Selección. Como hombre del básquetbol, creo que le vendría bien un cambio y empezar un nuevo proceso, y desde ya que va a tener todo mi apoyo”.

Al cerrar la entrevista, Sergio Santos Hernández dejó la siguiente reflexión: “Creo que todos los que estamos dentro del básquet argentino en cualquier estamento tenemos que colaborar con la selección desde algún lado. La Selección es de todos. Yo no puedo dejar de pensar que los entrenadores que están en Argentina, desde Ushuaia a La Quiaca, no son partícipes de todo lo que logra el básquet argentino a nivel mundial. La Selección y el básquet argentino siempre me va a tener a disposición para aportar desde el lugar que sea. No es importante si yo sigo en la selección, sino que la selección siga teniendo salud, que la sigamos cuidando, respetando, bancando y la sigamos disfrutando”.