Viajó como candidata y regresó con una marea de insultos. El avión de regreso no aterrizó en Ezeiza porque la gente estaba enfurecida con los futbolistas que fracasaron estrepitosamente en la Copa del Mundo disputada en Suecia. Un 15 de junio de 1958, hace exactamente 64 años, la Albiceleste sufría la peor caída en una cita máxima al ser goleada ante Checoslovaquia por 6 a 1.
Argentina era campeona de América y tenía un equipo digno de alquilar balcones. Con Ángel Labruna y Amadeo Carrizo, ambos hombres de «La Máquina de River», con la magia de Oreste Osmar Corbatta que ya brillaba en Racing, y el olfato goleador de José Sanfilippo que enamoraba a los hincha de San Lorenzo de Almagro. Parecía imbatible pero fue sumamente vulnerable.
Los jugadores, post Mundial, recordaron que el vuelo a Suecia duró 40 horas mientras que Brasil tomó un avión privado para recalar en territorio nórdico. Echándole la culpa a la organización de AFA, reclamaron que no tuvieron la preparacion necesaria para someterse a los terrenos y el clima escandinavo lo cual derivó en una catástrofe futbolística.
Argentina debutó en esa Copa perdiendo con Alemania Federal por 3 a 1. Después llegó el momento de la revancha y, con idéntico score, derrotó a Irlanda del Norte. Más allá de todo, y para evitar problemas, en la última fecha debía ganar. Claro que también Checoslovaquia necesitaba una victoria para soñar con un lugar en cuartos de final.
Ese 15 de junio en Helsingborg fue la pesadilla más grande a nivel mundialista que vivió algún elenco Albiceleste en su historia. Al cabo del primer tiempo, los dirigidos por Guillermo Stábile perdían 3 a 0 con un doblete de Zdeněk Zikán y un tanto del nacido en Praga, Milan Dvořák.
La jornada negra continuó en la complementaria. El descuento de Corbatta para poner las cosas 3 a 1 entusiasmó a los sudamericanos pero la emoción duró muy poco. Rápidamente Jiří Feureisl estiró la brecha, y en la recta final, Václav Hovorka facturó por duplicado para colocar el 6 a 1 final que favoreció a Checoslovaquia.
Argentina nunca había caído por semejante resultado. Años más tarde le tocó perder así con Bolivia en La Paz y por eliminatorias sudamericanas. También en un amistoso con la Selección de España. Sin embargo, un 15 de junio de 1958, hace exactamente 64 años sufrió la peor caída de todas en una Copa del Mundo a la que llegaron como candidatos y se fueron en primera ronda.