Metió 236 y se convirtió en el máximo artillero de la historia de Boca Juniors así como también redactó páginas inolvidables en la Liga Profesional. Sin embargo, todas las historias empiezan por el principio y, un 30 de septiembre de 1997, hace exactamente 24 años, Martín Palermo anotaba su primer tanto con la pilcha Azul y Oro.
El «Titán» ya había debutado 27 días atrás en el triunfo de su equipo ante Cruzeiro por la Supercopa. Con los pergaminos que traía desde Estudiantes de La Plata, el arribo del platinado delantero era una esperanza para el elenco de la ribera que buscaba pelear un puesto con un histórico como el uruguayo, Sergio Daniel Martínez.
Con la carrera del «Manteca» apagándose, surgió este lungo atacante que en menos de un mes metió su primer tanto. Ese gol fue una obra de arte a la que Palermo acostumbró a todos los hinchas de Boca y el mundo entero. Atento, ubicado en el sitio donde tenía que estar, picó al vacío y quedó mano a mano con Farid Mondragón para estampar el 1 a 0 parcial contra Independiente.
Esa noche, en la Bombonera, el Xeneize derrotó al Rojo por 2 a 1. Al cuarto de hora, los de Héctor Rodolfo Veira, ya habían marcado sendas dianas. El otro en gritar fue otro gran ganador en la historia Azul y Oro como el «Vasco», Rodolfo Arruabarrena. Y de esta manera, la carrera del Titán empezaban sin imaginarse que después vendrían otro 235 goles más para convertirse en el máximo goleador de la historia de Boca Juniors.