Se cumplen 21 años de una de las fotos más icónicas en la historia de la NBA

Gentileza: @NBATv

Por: Ramiro Ohana | junio 15, 2022


Todo era alegría en el vestuario visitante del First Union Center -hoy conocido como el Wells Fargo Center-, ya que Los Ángeles Lakers se habían consagrado campeones de la NBA por segunda vez consecutiva. Flashes, habanos y champaña abundaban en la celebración del equipo angelino luego de llevarse la serie por 4-1 ante los Philadelphia 76ers.

Sin embargo, los lentes de las cámaras se quedaron con una imagen en particular: Kobe Bryant sentando en las duchas, en solitario, con un aspecto de tristeza y sin emociones mientras sujetaba el trofeo. Unos sentimientos completamente opuestos a los que estaban atravesando sus compañeros aquel 15 de junio de 2001, aunque rápidamente fueron ligados a una expresión de desahogo y de haber cumplido con la labor.

Lo cierto es que pocos conocían la verdadera historia detrás de esa captura, en la que se podía observar a un triste Kobe en uno de los momentos más gloriosos de su carrera. El motivo lo reveló Chris Ballard de Sports Illustrated, alegando las expresiones del escolta a un problema familiar que había estallado meses atrás a las finales de NBA.

Ballard reveló que Bryant había tenido una fuerte pelea con sus padres, quienes no aceptaron su relación con Vanessa Line (ahora Vanessa Bryant) desde que comenzaron a salir en noviembre de 1999, cuando se conocieron en un set de grabación. Para ese entonces, él tenía 20 años y ya jugaba en los Lakers, mientras ella estaba en la secundaria y buscaba crecer en el modelaje con 17 años. El amor entre ambos floreció, y se terminaron casando el 18 de abril del 2001, decisión que terminó por romper la relación entre Black Mamba y sus padres.

Tal fue el disgusto de este compromiso, que ninguno asistió a la boda de su hijo. Peor fue la decepción que se llevó Kobe en las finales de dicho año, cuando en las gradas no pudo encontrar a Joe Bryant, que había tomado la decisión de no asistir a ninguno de los juegos. Según dio a conocer Los Angeles Times, a Joe le incomodaba que su nuera fuese latina -de desendencia mexicana- y no afroamericana, además de la devoción desinteresada que tenía el jugador de los Lakers por ella.

Fue especialmente doloroso para Kobe jugar disputarse el campeonato en su ciudad natal de Filadelfia, donde vivían sus padres, y que no se presentaran en ningún partido. Sin importar cuál fuera la situación, Bryant se mantuvo firme y frío en cancha mientras ayudaba a los Lakers a ganar el campeonato número 13 de su historia, promediando 24.6 puntos, 7.8 rebotes y 5.8 asistencias en aquellas finales ante los Sixers de Allen Iverson (29.4 puntos, 7.3 rebotes y 6.1 asistencias en total en esos playoffs). “Eso fue sobre mi padre”, confirmaría más tarde para el Times la leyenda estadounidense.

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