La Ciudadela volvió a sonreir después de quince meses y San Martín de Tucumán se prendió en la lucha por un lugar en el reducido de la Primera Nacional gracias a su victoria por 2 a 0 ante Deportivo Riestra. El Santo fue de menor a mayor y redondeó un importante triunfo que brinda ánimo al plantel de Pablo De Muner para el futuro de la competencia. Un gol de Gonzalo Rodríguez en el final del primer tiempo y otro de Matías Ballini en el comienzo del complemento fueron suficientes para sacarse de encima al Blanquinegro.
El equipo del Bajo Flores no se achicó en la casa del Ciruja y salió con más agresividad. La visita lo intentó con un remate a larga distancia de Leonel Bucca con una respuesta en dos tiempos de Ignacio Arce pero poco a poco se cayó y ahí el Santo se animó a más: avisó Imbert con un remate débil y lastimó con una aparición de Gonzalo Rodríguez tras un tiro libre de Tino Costa y una asistencia de cabeza de Lucas Diarte. Fue un primer tiempo más trabado que jugado pero el local aprovechó la diferencia para encaminar el juego.
De arranque en el complemento, el dueño de casa volvió a hacerse sentir en el área y Matías Ballini decretó el segundo con una tremenda volea para aumentar la cuenta. Todo estuvo controlado por el Ciruja salvo por un disparo de Víctor Gómez en el palo. En el último tramo del partido, la visita ganó terreno y a su vez dejó espacios en el fondo que casi provoca el tercero de Lucas Cano.
Por fin se le terminó la racha negativa a San Martín en La Ciudadela. Tras quince meses sin ganar en casa, el Santo sonrió, le ganó al Deportivo Riestra sin demasiados sobresaltos y le arrebató el cuarto puesto de la Zona A de la Primera Nacional.