Boca terminó llevándose la mano, y con un pésimo arbitraje de Silvio Trucco, logró rescatar un punto en su visita a San Lorenzo, que terminó con dos jugadores menos por las expulsiones de Facundo Quignón y Gabriel Rojas. El partido terminó 1 a 1 en donde el Ciclón se puso en ventaja en el amanecer del mismo gracias al gol de Rubén Botta, mientras que el Xeneize lo igualó con el tanto de Carlos Tévez. Así la visita mantiene la diferencia con el Azulgrana, su perseguidor, de seis unidades.
Tarde caliente se vivió en el Nuevo Gasómetro. No solo desde la temperatura, y el agobiante calor, sino también por el recibimiento para los jugadores de la visita, en especial a Emmanuel Mas y Julio Buffarini, dos campeones de América con el Cuervo, pero hoy defendiendo la camiseta de un histórico rival, cosa que enojó mucho al hincha. En especial en contra del cordobés, a quien no le perdonaron haberse ido al club de la Ribera, y que antes haya declarado que cuando volviese al país solo jugaría en San Lorenzo. Fue por eso que le dedicaron varias banderas como «Buffarini traidor. El pez por la boca muere» o «Buffa no seas bocón. Antes de San Lorenzo no eras nadie».
En cuanto al partido, el primer tiempo arrancó de gran forma. Los dirigidos por Claudio Biaggio dieron la nota, y a los 3 minutos se pusieron en ventaja gracias a un remate de Botta a la salida de un córner, que se desvió en Leonardo Jara y descolocó a Agustín Rossi para el 1 a 0 tempranero. Sin embargo, Boca despertó y comenzó a relucir su poderío en ataque. Con un Cristian Pavón escurridizo y un Edwin Cardona peligroso comenzó a avisar al arco defendido por Nicolás Navarro. Sin embargo, sobre los 13 perdió a un jugador clave como Pablo pérez quien se resintió de la lesión -lo apuraron para este partido-, y tuvo que dejar su lugar para el ingreso de Walter Bou. Pero 60 segundos más tarde, Boca llegó a la igualdad. Tras una segunda jugada de un tiro de esquina, Tévez ganó en las alturas para poner el 1 a 1 con suspenso tras un cabezazo que dio en el travesaño y entró, aunque en posición adelantada, no advertida por los árbitros.
Al cuarto de hora, el juego ya había tenido muchos condimentos. Dos tantos, un cambio, y el picante que le imponían los hinchas desde las tribunas colmadas del Nuevo Gasómetro. Se hizo muy disputado de ahí en más, aunque fue el local el que tuvo las más claras. Un cabezazo de Blandi que despejó Rossi y dos remates desde muy lejos de Fernando Belluschi que pasaron por arriba del travesaño. Sin embargo, ya sobre el cierre de la primera mitad, Silvio Trucco comenzó a tomar el papel protagónico de la tarde/noche. Amarilla más que discutida para Quignón, que instantes más tarde volvió a ser amonestado, por una clara infracción sobre Tévez, y que dejó a su equipo con un hombre menos para irse al descanso de esa manera. Sin embargo la visita pisó el acelerador antes del final e hizo pasar algún peligro a su rival, aunque sin concretarlo.
En el entretiempo, Guillermo Barros Schelotto mandó a la cancha a Mas, en lugar de Frank Fabra que estaba amonestado, y que pudo ser tranquilamente expulsado luego de reiteradas infreacciones. Sin embargo, pese al jugador demás, la diferencia no se notó. De hecho, el primer avance claro fue del Ciclón, pero fue interrumpido por una infracción inexistente de Gabriel Gudiño sobre Mas, que solo Trucco vio, cuando se iban Blandi y Botta de cara al segundo tanto. El Xeneize intentó hacer pesar la superioridad numérica, pero no podía penetrar la sólida defensa Azulgrana, y redujo sus ataques a remates desde lejos con poca fortuna. El Pampa Biaggio tomó la decisión de ir en busca del triunfo, y con un hombre menos, se la jugó con dos cambios ofensivos, como los ingresos de Nahuel Barrios y Nicolás Reniero, que le dieron otra velocidad a las contras, pero que no pudieron ser aprovechadas. Promediando la segunda mitad fue el turno de que ingrese Buffarini en la visita, y una lluvia de silbidos e insultos cayeron sobre él por parte de los hinchas.
El último cuarto de hora fue muy entretenido, y muy vertiginoso. Sin embargo a los 37 minutos, Rojas chocó con Wilmar Barrios, y fue el lateral derecho el que se llevó el peor golpe, sin embargo, en otra decisión polémica, Trucco decidió por mostrarle la doble amarilla a Rojas, y dejar con nueve jugadores al local. Los hinchas, cuando se enteraron de que había sido errónea la expulsión le dedicaron canciones a todos: contra Trucco, contra Chiqui Tapia -presidente de AFA-, contra Boca y el clásico cántico «pagan y pagan para salir campeó», y hasya con el presidente de la Nación, ex pope de Boca, e hincha, Mauricio Macri.
Con esta diferencia de dos hombres, el Xeneize nunca pudo plasmarla dentro de la cancha, y solo pudo aproximarse al área sobre los 40 minutos, cuando Mas se proyectó, y fue derribado por Belluschi centímetros afuera del área, algo que hizo estallar a los jugadores de la visita reclamando un penal que si fue falta, pero afuera. Finalmente el Cuervo aguantó los minutos culmines, acomodando la defensa con el ingreso de Marcos Senesi en lugar de Barrios, y en la última casi logra quedarse con los tres puntos gracias a una contra que el chileno Paulo Díaz casi la logra culminar, aunque se la puntearon antes del remate.
Fue final en el Nuevo Gasómetro. Boca fue el gran ganador porque logró quedarse con el punto que, como manifestaron algunos de sus jugadores, firmaban para mantener la diferencia con su perseguidor. Por su parte, San Lorenzo terminó otra vez con dos jugadores menos y se sintió que le metieron la mano en el bolsillo tras este empate 1 a 1 con decisiones más que polémicas no solo del árbitro principal Silvio Trucco, sino de toda la terna. Lo positivo para el Azulgrana es que encontró buenos rendimientos en su zaga central – Caruzzo y Coloccini- y en el paraguayo Robert Piris Da Motta, que fue un tractorcito en la mitad de la cancha.