Fue inesperado pero volvió a repetirse. Así como lo vivió Horacio Elizondo en la Copa del Mundo que se disputó en Alemania allá por 2006, esta vez le tocó a Néstor Pitana. El misionero, que arbitró el partido inaugural de la máxima competencia en Rusia 2018, será el encargado de impartir justicia el próximo domingo cuando Francia y Croacia diriman quién será el campeón.
Elizondo estuvo presente en Múnich para la apertura en el evento disputado en tierras teutonas y, ante la temprana eliminación de Argentina en cuartos de final, la FIFA lo escogió para que maneje las riendas del juego decisivo justamente entre Italia, que fue quien besó el oro, y justamente Les Bleus. Los galos, ocho años más tarde, volverán a lidiar con un pito criollo en un partido que atrapará la atención de todo el planeta.
Pitana levantó el telón de la actual Copa del Mundo con la goleada que Rusia le propinó a Arabia Saudita. El argentino ya estuvo en un partido de Croacia en esta torneo y fue cuando, por octavos, La Vatreni derrotó a Dinamarca en la épica tanda de penales. Luego, el destino, lo llevó a conocer al otro finalista. En cuartos fue el hombre que puso justicia para el triunfo de los hombres de Didier Deschamps sobre Uruguay.
FIFA decidió que el colegiado oriundo de Misiones sea el encargado de dirigir la final en Rusia 2018. De esta manera repetirá la misma actuación inolvidable de Horacio Elizondo que ya en 2006 había arbitrado el partido inaugural y el decisivo. Claro que los recuerdos no son los mejores para Francia. Y, ante este panorama, Croacia sonríe recordando aquella insólita expulsión de Zinedine Zidane y el subcampeonato de Les Bleus. Al menos, una parte de la historia, se repetirá el domingo próximo en plena tarde europea.