RUSIA 2018: NI EL TREN SEPARA LA PASIÓN DEL FÚTBOL

Las distancias son largas en Rusia. A veces, eternas. A veces, más cortas. Pero el Mundial también se pasa en el tren de sede a sede. Está claro. No se puede estar en todos los estadios en un país tan grande. Parte del viaje de Nizhny Novgorod después de la cobertura de Uruguay vs Francia hacia la majestuosa Moscú sucede en plena disputa de los cuartos de final entre el local y Croacia. Los fanáticos (y quien escribe) buscan opciones potables para no perderse un encuentro que termina captando a los espectadores más recónditos del mundo.

Una madre rusa y su hijo mueven sus celulares, los acomodan en modo horizontal e ilusionan a las habitantes del vagón 7 del ferrocarril a la capital del país organizador. Verde, mucho verde, tribunas e hinchas. Y sí. Caía de maduro. Se puede ver el primer tiempo. Las señas universales animan al desesperado periodista y la timidez no toma partido ante la desesperación por seguir esta hermosa Copa Mundial de la FIFA. Un dedo señala al celular del joven ruso y rápidamente el mismo se dirige hacia los ojos. “Da” (Sí, en su idioma) sale de la boca del chico que endereza su aparato y permite el paraíso.

En cuatro asientos, tres celulares con el duelo futbolístico. La señal va y viene pero la amabilidad de los nuevos amigos reparten sus pequeñas pantallas cuando la imagen se detiene. Se suman franceses, más argentinos, orientales y uruguayos. Todos ven ese rectángulo que muestra al epicentro del mundo futbolístico en este divino y más tranquilo mes de julio.

Los propios rusos se sorprenden con el golazo de Cheryshev. No lo gritan como nosotros aunque todo el vagón se alegra. La voz corre con la información y las sonrisas no tardan en llegar. Unos minutos después, llega el empate de Mandzukic. Cae mal y el lamento pesa en los viajantes. La puntualidad ferroviaria marca las 22.10, el mismo horario que dice el pasaje. Un lujo. La amigable reunión se acaba al igual que la primera etapa. Cada uno baja del tren y busca su propio destino hacia el complemento.

El fútbol es solidaridad. El fútbol es unión. El fútbol es compartir. Sin importar la nacionalidad ni el idioma ni las barreras políticas. Tres celulares alcanzan para la pasión de muchos fanáticos. Y un tren puede ser un buen punto de encuentro para un partido, una pelota y un sentimiento.

Acerca de Francisco Alí 14069 Articles
Nació un día después del gol del Diego a los ingleses pero llegó justo para el postre contra Alemania Federal. El fútbol es su vida. Escribe de la misma manera que juega: excelente. Por eso es crack. Los Piojos y Atlético Madrid son su debilidad. En 2005 fundó esta locura llamada Vermouth Deportivo.
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