Muy indisciplinados y con muchos errores, Los Pumas cayeron 38 a 21 frente a Springboks en Durban en el cierre del Rugby Championship. El equipo de Michael Cheika sigue involucionando, se repite en sus falencias, pierde su tercer encuentro en fila y una vez más termina en la última posición del máximo torneo anual por selecciones del hemisferio Sur.
Argentina no consigue evitar cometer infinidad de infracciones, tampoco los problemas que tiene el equipo en el juego de manos y también conceptualmente se equivoca seguido. Si a estas enormes ventajas que da el conjunto albiceleste, se le suma que no es inteligente para aprovechar los momentos favorables y que reiteradamente alguno de sus integrantes se excede de revoluciones, el resultado final es casi una obviedad.
Los Pumas cometieron 11 infracciones en apenas 26 minutos de juegos, entonces, las defensas casi heroicas, más temprano que tarde terminan siendo infructuosas y pagándose con puntos en contra. Por partir en offside le anularon un try a Eben Etzebeth pero los Boks no aflojaron con la presión, el scrum quebró la resistencia albiceleste y Jasper Wiese apoyó en el ingoal argentino y de yapa, amarilla para Marcos Kremer.
Los Pumas jugaron prácticamente durante 20 minutos seguidos con uno menos dado que, apenas regresó el de Concordia al campo de juego, debió salir Juan Martín González. Los campeones del mundo no suelen dejar pasar esas ventajas y, con el try del capitán Siya Kolisi más el penal de Frans Steyn desde atrás de mitad de cancha, se escaparon 17-0. Sobre la bocina, aprovechando un error de los de verde en el line, Argentina descontó con el try de Gonzalo Bertranou y dejó el score 17-7, diferencia que no reflejaba la abrumadora superioridad de los sudafricanos en la etapa inicial.
Los dirigidos por Michael Cheika salieron con otra actitud a disputar el segundo tiempo. Luego de una gran jugada colectiva y un fantástico movimiento individual, Juan Martín González volvió a apoyar y el rosarino Emiliano Boffelli, infalible con el pie, convirtió para acercarse 17-14, sin embargo, antes del cuarto de hora, el maul local empujó y tras el derrumbe, el árbitro concedió el try-penal que les permitió recuperar la ventaja, encima, tercera amarilla para Argentina, en esta oportunidad para Jerónimo de la Fuente.
Los Pumas se plantaron en campo rival, con el regreso del centro rosarino y la salida temporal de Eben Etzebeth, pasaron a tener ventaja numérica y antes de la media hora del complemento, se pusieron a tiro en el tanteado con el try de Matías Moroni. Era un segmento muy favorable para Argentina en el desarrollo del juego, más aún, cuando los dirigidos por Jacques Nienaber se quedaron con 13 hombres, pero igual que la semana pasada en Avellaneda, no supieron aprovechar esa situación, Joel Sclavi perdió la cabeza con un tackle alto y los springboks no perdonaron, con un nuevo try-penal y otro de Kurt-Lee Arendse sobre el cierre sellaron la victoria por 28-21, aunque no les alcanzó para evitar que All Blacks se quede con el título.
El conjunto nacional cerró otro Rugby Championship con fuertes altibajos y notorios déficits. Comenzó el torneo con un buen primer tiempo ante Wallabies pero cayeron tras un complemento plagado de errores. Una semana después se despacharon con una goleada ante los propios australianos y en la tercera fecha dieron el gran golpe al derrotar a Nueva Zelanda como visitante por primera vez en la historia. La segunda mitad de la competencia fue una sucesión de traspiés, apabullante goleada ante All Blacks en Hamilton y finalizaron con el par de derrotas ante Sudáfrica que los deja nuevamente en el último puesto del certamen.