Argentinos Juniors consiguió su primera victoria en la Liga Profesional al imponerse por la mínima ante River en el Monumental. Cuando el partido moría en empate, y tras varias chances dilapidadas por el Millonario, apareció Gabriel Florentín para sacar un espectacular tiro al ángulo y generar la única emoción.
En el Antonio Vespucio Liberti, River y Argentinos Juniors se veían las caras en el marco de la cuarta jornada de la Liga Profesional de Fútbol. El Millonario, con dos victorias consecutivas y la reciente coronación en la Supercopa, quería seguir dulce ante un Bicho que venía de perder todos sus compromisos con Gabriel Milito como DT.
Apenas comenzado el encuentro, Milton Casco entró en soledad al área y sacó un disparo que rebotaría en el travesaño. Luego de ese primer intento que pudo haber sido el 1-0 temprano, a River le costó la creación ante un Argentinos que se replegó de manera inteligente y tapó los principales circuitos de juego rival.
Tal es así que quien mejores ocasiones dispondría hasta la llegada del entretiempo serían los dirigidos por Gabriel Milito, teniendo dos en los pies de Gabriel Hauche, primero con una volea y luego con un mano a mano, que contuvo Franco Armani y otra en un tiro desde lejos de Javier Cabrera que se perdería apenas junto a un poste.
En el complemento, Marcelo Gallardo movería su banco para darle más profundidad y llegada a los suyos. Lo tuvo Julián Álvarez a los 10 minutos tras un error de Carlos Quintana, rematando sólo dentro del área chica pero encontrándose con una tremenda salvada de Lucas Cháves. Más tarde, Rafael Santos Borré recibió un centro desde la derecha y sacó un cabezazo que rebotaría en el palo. Agustín Palavecino probó de lejos y, desvío mediante, su tiro saldría apenas alto.
El tiempo pasaba y el cero persistía. Parecía que Millonarios y Bichos terminarían firmando el reparto de puntos hasta que, en tiempo cumplido, Gabriel Florentín recibió sobre la izquierda y sacó un sensacional disparo colocado para enviar el esférico a un ángulo y generar el 0-1 que le daría los tres puntos a los suyos para cortar con el pésimo arranque.