
La élite de las artes marciales mixtas volverá este sábado con un evento numerado. Se trata del UFC 327, velada que comenzará a las 18.30 en el Kaseya Center de Miami y contará con dos peleadores argentinos en acción. Esteban Ribovics y Francisco Prado se presentarán con la intención de afianzar el buen momento que atraviesan los luchadores nacionales en el octágono más importante del mundo y de abrirse camino en sus propias divisiones.
Ribovics, ante la chance de ingresar al ranking
El Gringo, apodo de Ribovics, está frente al combate más resonante y complicado de su carrera: peleará contra el top 8 del peso ligero, Mateusz Gamrot, en el tercer cruce de la cartelera preliminar. Para el salteño de 29 años, es la oportunidad de ingresar al ranking de la división y poner su nombre junto a los mejores del mundo. El polaco, por su parte, pretende volver al triunfo luego de la derrota ante Charles Oliveira en noviembre pasado.
El argentino ganó cuatro de sus últimas cinco contiendas y su carrera en la UFC viene en ascenso. Venció a rivales como Elves Brener, Daniel Zellhuber y Terrance McKinney. De todas formas, el europeo, de 35 años, es el favorito de cara al sábado gracias a su experiencia. Lleva 12 batallas dentro de la organización y enfrentó a contrincantes de mayor jerarquía. Entre sus triunfos se destaca el de 2022 frente a Arman Tsarukyan por decisión unánime.
Dos formas bien distintas
Dentro de la jaula se espera un choque de estilos. Ribovics intentará mantener la pelea de pie y lanzar combinaciones potentes con los puños, mientras que su adversario buscará los derribos y hacerse fuerte a ras de lona. Pese a su habilidad en el suelo, Gamrot también tiene poder de noqueo, cuestión que el de Salta no puede pasar por alto.
Prado va por el triunfo
Por la división del peso wélter y en uno de los primeros enfrentamientos de la velada, Francisco Prado se subirá al octágono con la mente puesta en la victoria. Sabe que la necesita debido a que acumula un solo triunfo en cinco participaciones dentro de la UFC. En la otra esquina estará Charles Radtke, quien tomó el lugar del lesionado Christopher Alvidrez.
En la velada que tendrá cara a cara en el evento principal a Jiri Prochazka y Carlos Ulberg por el título vacante del peso semicompleto, el santafesino tratará de cortar una racha de dos años sin éxitos. Es un luchador agresivo, con base en taekwondo y capaz de finalizar a sus oponentes. Radtke, cinturón negro en jiu-jitsu, arriba al desafío con una conquista por sumisión en su última contienda. Un dato a tener en cuenta es que ninguna de las peleas del norteamericano en la liga más importante de artes marciales mixtas llegó a la decisión de los jueces.
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