No pasó mucho tiempo de la amenaza hecha pasacalles a la presencia de personas intimidando a la dirigencia y al plantel. El Granate ya tenía una advertencia que se silenció tras una victoria frente Arsenal de Sarandí. Sin embargo, la caída con el Guapo volvió a complicar la relación entre la hinchada y los protagonistas.
Con goles de Pablo Mouche y Bruno Sepúlveda, el conjunto de Barracas Central se dio un gran gusto en la elite del fútbol argentino y derrotó por 2 a 0 a Lanús que marcha último en la tabla de posiciones. No muy lejos de La Fortaleza, el equipo del sur del Gran Buenos Aires podía olfatear lo que se venía a la hora de regresar a casa.
En la esquina de Cabrero y Guidi, casi dos horas y media después de finalizado el encuentro ante el Camionero, llegó el plantel de Frank Darío Kudelka. Allí lo esperaban varias personas que había prendido fuego algunos neumáticos y aguardaban por explicaciones de parte de los protagonistas.
Cuando bajaron del ómnibus, y con el club cerrado, los jugadores pidieron paz. Los hinchas exigieron de todos modos algunas respuestas y los referentes se acercaron hasta la puerta para hablar con ellos. La campaña del Granate en la Liga Profesional los dejó en un alarmante último lugar de 28 posibles.