Accidentado partido de Real Madrid, que perdió a Courtois en la previa, anotó un gol en contra y falló un penal a favor. Mallorca trabajó duro para defender su rápida ventaja y volvió a hacer de su estadio una fortaleza. El Merengue podría terminar el día ocho puntos debajo de Barcelona.
Mallorca logró su cuarta victoria consecutiva jugando como local y le propinó al Real Madrid una de esas derrotas que pueden significar mucho en el recuento final.
La diferencia se moldeó rápidamente, en trece minutos, Dani Rodríguez levantó un venenoso centro para Muriqi, que en el salto con Nacho provocó que el defensor Merengue desviara la pelota involuntariamente contra la portería de Lunin.
El golero ucraniano reemplazó a Courtois, quien sintió una molestia muscular realizando el calentamiento previo.
El 1-0 puso al Madrid en posición dominante, y aunque el equipo de Ancelotti hizo el gasto tuvo enormes dificultades para concretar su superioridad en situaciones nítidas de gol.
Mallorca, combativo y concentrado, defendió cada pelota con ímpetu y no se sintió del todo incómodo con su postura defensiva. Real Madrid tuvo su gran chance al cuarto de hora del complemento, su bala de plata, el penal de Marco Asensio que Rajkovic desactivó a pura reacción.
Rajkovic, que había cometido penal sobre Vinicius (Jugando un partido aparte con el público), terminó luciéndose en una de las acciones claves del partido.
El tiempo fue enemigo del Real Madrid, a pesar de los más de ocho minutos de adición, pero por sobre todo su incapacidad para recomponer la ofensiva ante un rival que cedió espacio pero no mermó en su concentración.
Ganó Mallorca un gran partido, para celebrar y celebrar. Suma 28 puntos y sueña, de lejos, con Europa.
Real Madrid perdió más que tres puntos, y si Barcelona derrota esta tarde a Sevilla se escapará ocho puntos en el liderazgo.