QUILMES: SUBE LA ESPUMA

En Mar del Plata, Quilmes enfrentó a Barracas Central en un duelo de preparación de cara al comienzo de la Primera B Nacional, donde los dirigidos por Mario Sciacqua enfrentarán a Agropecuario en Carlos Casares. En el enfrentamiento ante el Camionero, los titulares se impusieron con grito de Miguel Caneo mientras que los suplentes empardaron sin goles.

El último semestre estuvo lejos de ser el ideal para Quilmes. La entidad del Sur de Buenos Aires, enmarcada como candidata a luchar por el ascenso y el retorno a la Primera, no pudo hacer pie ni mantener una regularidad en las 12 fechas disputadas de la Primera B Nacional, sumando sólo 14 puntos y concluyendo el 2017 en descenso a la B Metropolitana.

De cara a la segunda y última parte de la segunda categoría de nuestro fútbol, el Cervecero viajó rumbo a Mar del Plata para realizar la parte más exigente de la pretemporada y llegar de la mejor manera al cotejo por los puntos ante Agropecuario en Carlos Casares. Con la intención de comenzar a plasmar la idea de Mario Sciacqua y mejorar en los circuitos de juego, Quilmes enfrentó en cotejo de preparación a Barracas Central en dos compromisos de dos tiempos de 30 minutos cada uno.

En primer instancia, los titulares fueron los que saltaron al campo de juego formando con: Emanuel Trípodi, Braian Lluy, Tomás López, Tobías Albarracin, Federico Álvarez, Matías Nouet, Augusto Max, Nicolás Castro, Enzo Acosta, Miguel Caneo y Jonatan Torres. El saldo del primer duelo fue victoria por la mínima con tanto del Chino Caneo de cabeza.

Después del primer partido, llego el momento para los suplentes. En esta ocasión, Sciacqua dispuso un 11 conformado por: Marcos Ledesma, Martín Ortega, Diego Colotto, Juan Larrea, Lucas Carrizo, Francisco Ilarregui, Sebastián Romero, Matías Mansilla, Justo Giani, Matías Tissera y Felipe Cadenazzi. El resultado de este enfrentamiento fue empate sin goles.

Acerca de Lautaro Castiglioni 5483 Articles
Nació en febrero de 1996 bajo el apodo de "Laucha". En sus jóvenes años se volcó al fútbol y al basket para convertirse en un erudito del periodismo deportivo. Dueño de una pluma intachable y de una madurez envidiable. Su cable a tierra está en Pergamino.