No ha sido la primera vez y posiblemente no sea la última. Llamado a ser el mejor equipo del mundo, plagado de estrellas y con un potencial económico difícil de igualar, el PSG de todos modos dejó en claro que los nombres no hacen siempre a un equipo. En el noroeste de Francia, el Canario marchó al descanso propinándole un duro cachetazo con un 3 a 0 que hasta pudo ser mayor.
Las claves del primer tiempo estuvieron en las áreas. En la de Nantes brilló Alban Lafont porque le tapó un remate en el arranque al italiano Marco Verratti. Más tarde le ahogó el empate al argentino Lionel Messi. Y cuando las cosas ya estaban realmente mal para el PSG, el guardameta brilló para quedarse con un mano a mano de Neymar. Incluso el brasilero tuvo un tiro libre en la medialuna que desperdició tirándolo a la barrera.
En el costado opuesto, el Canario acertó por duplicado y perdonó aún más de lo que metió. A los 3 minutos Randal Kolo Muani liquidó un contragolpe con un remate cruzado que dejó sin respuestas a Keylor Navas. El 2 a 0 llegó apenas pasado el cuarto de hora con un zurzado majestuoso de Quentin Merlin en el que, por más que quisiera, no hubiese llegado el portero de Costa Rica. Y el último del equipo amarillo fue en el descuento con un penal convertido por Ludovic Blas.
Más allá de las ocasiones creadas, el equipo de Pochettino la sacó barata en el capítulo inicial. Nantes gestó situaciones para inflar más veces la red contraria pero Navas le contuvo un tiro venenoso a Andrei Girotto, un zurdazo al nigeriano Moses Simon, y después hizo vista en un bombazo de Blas que salió apenas desviado. PSG, como ya mostró otras veces por Ligue 1, cerró un primer tiempo para el olvido aunque esta vez se salvó de no hacerlo en el Parque de los Príncipes.
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