El mediocampista quedó sentido tras un choque y no pudo seguir jugando en el triunfo de la Academia sobre Lanús. Matías Rojas también encendió las alarmas.
Quedaban pocos minutos en el partido y Racing se estaba llevando un triunfo valiosísimo, mientras que Lanús intentaba rescatar algo en su paso por Avellaneda. Por eso, se jugaba con todo, como si fuera la última pelota. Y en una de las disputas, las alarmas se encendieron en la Academia.
La pelota quedó boyando, sin dueño y tanto Julián Fernández como Aníbal Moreno fueron a la divida sin tambalear. Ambos con la pierna derecha, sin embargo, el del Granate la punteó con la izquierda y las dos diestras chocaron, lo que provocó que el volante del local quedara tendido en el piso con gestos de preocupación.
A pesar de que los médicos ingresaron a atenderlo, tuvieron que acompañarlo hasta el banco de suplentes porque no podía pisar por sus propios medios, por lo que Fernando Gago debió reemplazarlo.
Racing terminó quedándose con el duelo por 2-1 y recupera terreno en la Liga Profesional. Aunque, la noche no fue completa por la posible lesión de Moreno y de Matías Rojas, que debió salir en el entretiempo.
Seguramente, en las próximas horas se hagan estudios para corroborar si existe algo o solamente fue el golpe y una molestia muscular. Por su parte, el entrenador llevó algo de tranquilidad en la conferencia de prensa: “Rojas salió por una sobrecarga muscular y Moreno debido a un golpe en la tibia; pero en ese caso, decidí cambiarlo porque teníamos una pelota parada para defender y estaba muy dolorido”.