Se terminaba un verdadero partidazo, una final anticipada de Premier League. Los Reds buscaban por doquier, jugaban prácticamente campo celeste en los instantes previos al cierre, y en la última del partido Jeremy Doku raspó por completo a Alexis Mac Allister dentro del área.
Michael Oliver tuvo que recurrir al VAR para no sancionar una nueva pena máxima para Liverpool. El colegiado, que unos minutos antes había recibido una queja de Mohamed Salah por una situación donde no hubo penal, en esta oportunidad necesitó del apoyo de la tecnología. Manchester City respiró aliviado.
Era la última del juego en Anfield. Es cierto que tanto Doku como Mac Allister fueron a la misma pelota y el belga llegó antes que el argentino. Sin embargo, el atacante visitante, al bajar la pierna, raspó por demás al otrora Brighton and Hove. Los Reds reclamaron penal y los Citizens se salvaron que el juez dio córner.
Foto: Photo by PAUL ELLIS/AFP via Getty Images
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