El Calamar derrotó 3 a 0 al Tallarín en Vicente López y quedó muy cerca del ascenso a la B Nacional. Los dirigidos por Fernando Ruíz vapulearon sin atenuantes a los de Daniel Vicentín, mantuvieron la diferencia de dos puntos respecto a Estudiantes de Buenos Aires y saben que el título de campeón depende de lo que ellos mismos hagan el venidero sábado cuando enfrenten a Colegiales en condición de visitante. Eso sí, ¿cómo hace su gente para calmar la ansiedad de aquí al fin de semana?
Platense debía ganar porque el Pincha ya había hecho lo suyo frente a Acassuso un día antes. Con el 0 a 0 del comienzo la punta estaba igualada pero el dueño de casa jamás se desesperó. Talleres de Remedios de Escalada aguantó como pudo hasta que el gol en contra de Agustín Gil Clarotti y la expulsión de Mauro Marrone echaron todo tipo de planteos por la borda.
La etapa inicial era pareja. Los de Remedios de Escalada habían llegado con algún intento aislado contra le meta de Jorge de Olivera aunque el ex guardameta de Racing no tuvo mucho trabajo. El Calamar, con el correr de los minutos, empezó a asustar con un tiro de media distancia de Ezequiel Gallegos que quiso emular el tanto del miércoles pasado ante San Telmo pero este terminó perdiéndose por línea de fondo. Después fue Diego Tonetto quien lo tuvo de cabeza y allí actuó Elías Gómez para desviar el testazo del ex Ferrocarril Oeste al tiro de esquina.
De ese córner llegó la apertura del marcador. Platense apuró la pelota parada, envió un centro al primer palo, Gil Clarotti puso la pierna pero en vez de rechazar la mandó al fondo de su arco. El 1 a 0 desmoronó por completo a Talleres de Remedios de Escalada que rápidamente recibió un golpe digno de nocáut cuando Sebastián Bresba expulsó a Marrone por último recurso. Así, la visita no sólo se fue con desventaja númerica al descanso sino también en el marcador que favorecía al dueño de casa.
El entretiempo llegó justo en el mejor momento del Marrón que tenía contra las cuerdas a su oponente. Y como si esos 15 minutos no hubiesen servido para enfriar ese hambre ofensivo, los de Ruíz salieron a la complementaria decididos a liquidar la historia. Así fue como, prácticamente desde el vestuario, Daniel Vega conectó un centro desde el flanco derecho y estampó el 2 a 0.
El Tallarín, durante la segunda parte, sólo se atrevió con algún disparo de Joan Gaona y otro aislado de Luciano Arcuri. El resto fue todo un monólogo del Calamar que se perdió una infinidad de goles. Tonetto le pegó de primera y casi le baja la persiana al partido con un golazo. Facundo Curuchet en dos oportunidades careció de puntería para convertir su tanto. Hasta «Trapito» Vega quedó cerca de estirar aún más su marca personal como el máximo artillero del club. Y recién a los 47, con todo el Albirrojo volcado al ataque, llegó el grito de desahogo en una contra que liquidó José Vizcarra para desatar la fiesta en Vicente López.
Platense goleó 3 a 0 a Talleres de Remedios de Escalada y quedó a un paso del título. Colegiales será el último escollo para los de Ruíz que incluso se pueden consagrar campeones con el solo hecho de saber que Estudiantes de Buenos Aires no derrotó a Fénix. El anteúltimo pasó se dio con firmeza y su gente lo reconoció en las tribunas. El jolgorio luego siguió en la calle. Y esa marea amarronada que se iba cantando «vamos a volver» seguramente sufra de insomnio hasta que llegue el partido final. ¿Falta mucho para el sábado?