PERSEVERA Y TRIUNFARAS, TORTU

Por: Ignacio Miranda | @nachomiranda14

Piso de tierra, un aro rústico y un pibe que se divierte y le gana a todos los que se atreven a jugar contra él. El lugar es Colonia Dora y el protagonista de la historia es Gabriel Deck, el joven que tuvo que vivir de todo antes de llegar a lo más alto del básquet mundial. Sus inicios fueron duros, pero éstos lo forjaron a fuego y lo prepararon para todo lo que tocó pasar después. 

Primero, un viaje con su hermano Joaquín, ya que juntos se fueron a probar por una semana a Quimsa en busca de un futuro mejor, con el básquet como ilusión y las ganas de superación como bandera. Ambos tenían en sus venas el talento de la naranja y fue por esto, entre otras cosas, que lograron quedar en el equipo de la ciudad de Santiago del Estero. Su sueño era jugar allí y eso lograron a base de esfuerzo y empeño.

  • En busca de un sueño

No era fácil dejar a su familia, mucho menos sus comodidades. Pero los hermanos Deck vieron la pantalla grande, armaron el bolso y pusieron rumbo a la capital santiagueña. Allí fueron abrazados por Quimsa y el desarrollo fue paulatino. Torneo a torneo, Gabriel se destacó y dominó cada competencia que disputó, dando ventajas de edad, pero no de físico. Siempre fue el más grande y el de mayor fuerza, nadie lo frenaba.

Así fue que la oportunidad de debutar en la Liga Nacional tocó su puerta y, con 15 años, pisó la cancha un 15 de enero de 2010, cuando Quimsa se enfrentó a Quilmes de Mar del Plata. El amor con La Fusión fue a primera vista y allí se desarrolló año a año, entendiendo las herramientas que demandaba el básquet moderno. Debió mejorar su tiro, su físico y también su juego de frente al aro. Además, fue consiguiendo protagonismo con el correr de las campañas y la frutilla del postre llegó en la temporada 2014/15. Durante esa etapa fue elegido el jugador de mayor progreso y logró el título de la Liga Nacional con su equipo de toda la vida. Pero lo mejor estaba por venir. 

  • Destino: Buenos Aires

Con el equipo de Santiago del Estero permaneció una campaña más, pero el Tortu, como le dicen sus conocidos, necesitaba dar un paso adelante en su carrera y fue por eso que apareció San Lorenzo, el campeón de la última edición que se estaba armando hasta los dientes para defender su título. Luego de una serie de negociaciones, Deck puso rumbo a la capital del país y empezó el proceso de adaptación.

A pesar de todos los obstáculos que sufrió en su vida, la ida a la Gran Ciudad sería uno de los mayores desafíos de Deck, quien estaba acostumbrado a la paz de Santiago del Estero. “Cuando me fui de Santiago a San Lorenzo fue muy difícil porque me iba sólo y a una ciudad muy grande, algo que a mí no me gusta porque prefiero más la tranquilidad”, contó en una entrevista realizada hace un tiempo. 

Pero la vida le jugó una buena pasada y todo lo que sacrificó le fue retribuido en forma de títulos, ganando dos Ligas Nacionales (2016/17 y 2017/18) y una Liga de las Américas (2018) durante el tiempo que estuvo en San Lorenzo.

Además, fue elegido dos veces MVP de las finales de la Liga Nacional (2016/17 y 2017/18) y una vez MVP de la temporada regular (2017/18). También fue el más valioso del Final Four de la Liga de las Américas en 2018 y fue elegido para el quinteto ideal del torneo doméstico en las dos temporada que vistió la azulgrana

  • A España por la gloria

Haciendo bien las cosas, todo llega. Y exactamente eso sucedió con Gabriel Deck, que fue fichado por Real Madrid para la temporada 2018/19. Otra vez tocaba hacer las valijas y viajar, esta vez definitivamente lejos de los suyos, a un país totalmente distinto que lo esperaba en el Viejo Continente. Pero no estaba solo, allá lo esperaba Facundo Campazzo, con quien formó una conexión especial en la cancha. 

En su primer año logró el título de la Liga Endesa y el de la Supercopa de España. Además, en 2019 tuvo la oportunidad de demostrar su talento con la Selección Argentina, donde no sólo rindió con creces, sino que también salió campeón de los Juegos Panamericanos y consiguió ser uno de los puntos más altos del equipo en el Mundial de China, en donde los nacionales perdieron la final contra España.

  • Lo mejor está por venir

Llegó el salto a la NBA, producto de una temporada especial en Madrid, donde jugó el mejor básquet de su carrera, lució un tiro mucho más limpio y un dominio de los tiempos únicos. Jugó tanto de tres como de cuatro y paulatinamente se ganó los minutos y la confianza de Pablo Laso. Oklahoma City lo espera, pero Gabriel sigue siendo un pibe de Colonia Dora, humilde y amigo de los suyos. El futuro que le espera es amplio e inalcanzable para el resto. Es callado y centrado, deja que su juego hable por él. 

Fotos: Gentileza @CabbOficial