Comenzó la Copa Libertadores de América y los brasileños quedaron entusiasmadísimos con sus cuatro victorias y el 100 porciento de efectividad en la primera jornada de la zona de grupos. Uno de los triunfos le perteneció al Furacao quien derrotó por 1 a 0 al Carbonero con gol de Guilherme Bissoli.
Atlético Paranaense demostró querer codearse entre los grandes del terriotorio carioca. Campeón de la Copa Sudamericana en 2018 y de la Suruga Bank en 2019, los de Curitiba siguieron escribiendo su rica historia con un inicio positivo en el torneo continental por excelencia. Enfrente estuvo el durísimo Peñarol que le hizo frente pero que regresó a Montevideo con las manos vacías.
El gran protagonista de la noche fue el dueño de casa. El único que generó riesgo absoluto a pesar del buen papel del Manya que trató de cortarle los circuitos. En el capítulo inicial, el conjunto de Dorival Silvestre Junior, contó con un remate de Adriano que no tuvo destino de red, y con un cabezazo de Thiago Heleno que se estrelló en el travesaño visitante.
Peñarol, lejos de atacar, no encontraba a sus piezas europeas. Krisztian Vadocz de Hungría y Xisco de España estaban lejos de sus mejores actuaciones y todo ocurría en el arco de Kevin Dawson quien, en la complementaria, se tuvo que revolcar para tapar abajo un zapatazo de Erick y, más tarde, un cabezazo de justamente Bissoli que luego tendría revancha en favor de Atlético Paranaense.
El Furacao era más, iba por todo, pero la redonda no quería entrar. Lo tuvo Robson Bambu pero se lo taparon justo. Instantes después apareció Carlos Eduardo a pura potencia, sacó un potente remate de casi 25 metros, y la caprichosa se fue besando el parante diestro del arco Carbonero. Pero de tanto ir, llegó el premio a los 32 minutos del segundo tiempo, Bissoli conectó con el taco un centro de la derecha y anotó un verdadero golazo para darle el triunfo al conjunto de Curitiba que recién sufrió sobre el epílogo con una corrida de Facundo Pellestri que la mandó por encima del larguero.
Peñarol trató de plantarse y de llevarse al menos un punto para Uruguay. Claramente no pudo ante un Atlético Paranaense que tuvo que conformarse con el 1 a 0 a pesar de haber merecido más goles. Los de rojo y negro dejaron en claro que van a ser un rival duro de roer en la Copa Libertadores y, con muestra de ello, arrancaron en la zona de grupos con un paso firme.