«NO EXTRAÑA NADA AL FÚTBOL»

La presencia de Federico Insúa en la cancha de Arsenal llamó la atención de nuestro periodista. Hacía un tiempo que no se escuchaba hablar del Pocho y la oportunidad se transformó en una entrevista. Humilde, predispuesto y con una sonrisa en todo momento, el ex futbolista se prendió a un Vermouth Deportivo junto a su hermano y representante –Gastón- para el repaso de su exitosa carrera, el retiro de las canchas y el momento de la Selección Argentina.

Vermouth Deportivo: ¿Qué es de la vida de Insúa en la actualidad?

Federico Insúa: Me retiré disfrutando. Trato de aconsejar a muchos ex compañeros que tuve y ayudarlos pero más que nada estoy con mi hermano trabajando en otras cosas. Ya estoy de lado de afuera del fútbol.

VD: ¿Costó tomar la decisión del retiro?

FI: Ya lo venía analizando al retiro y después de tantas cosas que viví pensé que era el momento sin importar el resultado. Quería terminar mi carrera donde la había comenzado a los 9 años en Argentinos Juniors. Era cerrar ese círculo de regresar al club donde nací. Me fui feliz, la idea era jugar seis meses. Lo tenía muy pensado y además con 36 años me daba cuenta que me faltaban las ganas.

VD: ¿Y cómo es la vida sin el fútbol?

FI: Está buenísimo. Todo ese sacrificio que hice lo estoy disfrutando un montón. No extraño nada al fútbol a pesar de que futbolista seré siempre. Ya es pasado y haber vivido tantas cosas lindas en tantos clubes y siendo protagonista me ayuda a sacar la conclusión de que no me quedó nada por vivir en el fútbol. No soy mucho de ir a la cancha, salvo para saludar a amigos que son de las cosas más lindas que me dejó. Ya está, lo hice mucho tiempo y ahora me toca vivirlo desde afuera.

VD: ¿Seguís entrenando a pesar de haber dejado la actividad?

FI: Todos los días entreno. Se me hizo un hábito, el cuerpo cambia y es natural porque jugué casi 20 años pero sigo entrenando y me gusta. No jugué más al fútbol, tal vez voy a algún evento por alguna buena acción pero sino no juego ni con mis amigos. Estoy igual que cuando terminé pero porque de lunes a sábado le dedico una hora y media para entrenar.

El Pocho fue un jugador que se destacó en la mayoría de los clubes donde jugó. Se lució en Argentinos Juniors y salió campeón en Boca, Vélez e Independiente, actuaciones que lo catapultaron hacia la Selección Argentina. El hombre  de 37 años nunca jugó un Mundial pero vivió su noche de ensueño el día de la asistencia a Martín Palermo en el gol agónico ante Perú en las eliminatorias para el Mundial de Sudáfrica 2010.

VD: ¿Recordaste la asistencia al “Titán” con la “parecida” situación  a Perú en la clasificación a Rusia 2018?

FI: Pienso que aquel momento fue más difícil que el que pasó la Selección para clasificar a Rusia. En el actual le vi más la idea de lo que quiere jugar el entrenador  y por eso estuve más tranquilo. Todos los partidos descubrís algo nuevo de Messi. Con Perú se le notó el liderazgo y el compromiso. Fue mucho más límite en aquel año. El equipo se sobrepuso y de a poco se ve una idea de lo que se quiere.

VD: ¿Esa situación la ponés en el pedestal de tu carrera?

FI: Esa fue solo una situación de juego. En mi carrera fui muy regular. Yo estuve poco en la selección y competí contra jugadores que son unos fenómenos y que son mejores que yo. Tuve momentos en los que estuve a la altura. Tal vez en mi momento de Boca 2006 podría haber estado en el Mundial de Alemania. Estuve con cuatro técnicos diferentes con Bielsa, Pekerman, Maradona y Basile y eso es una de las cosas más importantes en etapas distintas cierra una carrera ideal para mí. Y mirá que competí con jugadores como Román, Di María, Messi, Tévez, no era fácil. Haber estado en los momentos claves me deja contento.

Acerca de Francisco Alí 20358 Articles
Nació un día después del gol del Diego a los ingleses pero llegó justo para el postre contra Alemania Federal. El fútbol es su vida. Escribe de la misma manera que juega: excelente. Por eso es crack. Los Piojos y Atlético Madrid son su debilidad. En 2005 fundó esta locura llamada Vermouth Deportivo.