Dallas no supo, no pudo, se equivocó (cometió 14 infracciones) y dejó pasar muchas chances para quedarse son este partido. El detalle de la jugada final, polémica, en la que Dak Prescott tomó una decisión controvertida que impidió que disponga de una chance más de dar vuelta un partido que comenzó en desventaja, no cambia el desarrollo del mismo en el cual siempre corrió desde atrás, tanto por virtudes de una visita que aprovechó su ataque terrestre, como por errores propios.
A falta de un período, San Francisco estaba ganando 26 a 7 (la defensa sólo había permitido una sola anotación en 45 minutos) y no parecía que el desarrollo del mismo iba a cambiar, pero los locales a base de un gol de campo y una anotación de su mariscal de campo, achicaron la distancia a 6 puntos a falta de 8 minutos para la finalización del mismo.
Menos de un minuto marcaba el reloj y el balón estaba a manos de los 49ers con menos de una yarda para avanzar, pero cometieron una infracción que les impidió conseguir mover las cadenas y terminar el partido. Dallas se aprovechó de esta situación e intentó un sprint final para conseguir dar vuelta el resultado adverso: 14 segundos y en la yarda 40 con una yarda por avanzar, Prescott corrió lo más que pudo (¿podría haber corrido menos y tener mas tiempo en el reloj?) hasta la yarda 23, pero los 6 segundos que restaban no alcanzaron para que el árbitro ponga el balón en el lugar correcto (ver la línea ofensiva impidiendo la continuidad del juego dista entre lo gracioso y ridículo en este nivel de profesionalismo) y puedan botar el mismo al piso y congelar el partido.
27 años sin ganar un título de conferencia para una franquicia que es de las más importantes (tiene 5 Super Bowls en su haber), pero desde el último allá por el año 1995 que no logra superar las instancias finales para pelear por un anillo. San Francisco supo aprovechar la cantidad de infracciones cometidas por su rival y consiguió pasaje a semifinales de conferencia, a pesar de que corría con desventaja en las apuestas.