50 años después de su primer título en 1971, Milwaukee Bucks volvió a levantar el trofeo Larry O´Brien. El equipo de Mike Budenholzer venció a Phoenix Suns por 4-2 tras haber iniciado con un 2-0 abajo.
Dentro del marco que, todavía, vive el mundo con el COVID-19 y el cercano inicio de los Juegos Olímpicos de Tokio, la temporada de la NBA fue más que extraña. Menor cantidad de partidos, encuentros suspendidos por casos de coronavirus, menor tiempo de recuperación entre juegos, mayor cantidad de lesiones, la novedad de un Play-In para entrar a PlayOffs y la falta de público durante la mayor parte del año fueron grandes responsables de la atípica temporada.
Sin lugar a dudas, Milwaukee Bucks fue el equipo que mejor superó todas estas circunstancias para ser los campeones. Con un récord de 46-26, los de Wisconsin fueron el tercer mejor equipo en la Conferencia Este y el séptimo de toda la NBA.
En su camino en los PlayOffs, vencieron 4-0 a Miami Heat, 4-3 a Brooklyn Nets -uno de los grandes candidatos al título-, 4-2 a Atlanta Hawks y 4-2 a Phoenix Suns. Su triunfo ante los de Arizona los posiciona como el cuarto equipo en la historia que logra remontar una desventaja de 0-2 en las finales.
Giannis Antetokounmpo fue, como era esperado, la gran figura desde el primer partido hasta el último. El griego promedió 35 puntos, 13 rebotes, 5 asistencias y 1,8 tapones durante los seis encuentros de las Finales de la NBA, una de las actuaciones más dominantes en la historia de estas instancias. A sus 26 años, el ala pivot suma dos nuevos galardones a su largo palmarés. El primero, y más importante, es el de campeón y el segundo de MVP de las Finales. Hasta ahora, Michael Jordan era el único jugador en ganar múltiples premios de Jugador Más Valioso y Mejor Defensor del año.
Aun así, Antetokounmpo no estuvo solo. A su lado lo acompañó Khris Middleton, uno de los jugadores más clutch de la liga. El alero anotó 15 tiros para empatar o pasar al frente en el último cuarto de estos PlayOffs. Con esta marca, iguala a LeBron James, que hizo esa misma cantidad en 2007. Sus números durante la serie con los Suns le permitieron discutirle el premio de MVP a Antetokounmpo.
Como dice el dicho, no hay dos sin tres. Antetokounmpo y Middleton ya eran un dúo que daba que hablar en la liga, pero necesitaban una pieza más. Jrue Holiday fue quien cumplió esa función. El base llegó a los Bucks en un trade que incluyó a Eric Bledsoe y George Hill. Durante su etapa en New Orleans Pelicans, fue criticado por el rendimiento del equipo y el contrato que él tenía. En su primer año en Milwaukee, Holiday demostró su gran valía como uno de los mejores guardias defensivos de la NBA y con un gran talento ofensivo.