Genoa ganaba 2-0 y armaba una fiesta ante su público, sin embargo el campeón reaccionó y lo empató con dos goles en el último cuarto de hora.
Mattia Bani marcó la apertura de un duelo que se quebró con balón quieto.
La pelota llovió desde el tiro de esquina derecha y el central terminó conectando por el opuesto.
El local golpeaba a cinco del descanso y volvería a hacerlo a diez del complemento, con Mateo Retegui rompiendo en el área con potencia y disparando al 2-0.
Todo era fiesta en Génova pero el partenopei no se dio por vencido y remontó con goles desde el banco.
Giacomo Raspadori descontó a catorce del cierre y Matteo Politano lo empató cuando faltaban seis para los noventa.