En uno de los tantos encuentros disputados entre franquicias canadienses a lo largo de esta temporada debido a una disposición de la Major League Soccer para prevenir contagios por COVID-19, Toronto volvió a demostrar que es el equipo más interesante del triangular. Ésta vez, derrotando en el Estadio Saputo a los dirigidos por Thierry Henry. Anteriormente, en la seguidilla de partidos que deparó el fixture, habían ganado un derbi cada uno. Los de rojo ganaron el mejor de tres.
La primer media hora de los 45 minutos iniciales parecía ser el punto álgido del cotejo: ambos elencos sumergidos en una intensa búsqueda de una ventaja en el marcador, arriesgando el todo por el todo. A esta altura, los espacios en cada contraataque eran amplios, y el que mejor lo aprovechara, se pondría arriba.
A los 32 llegaría la primer emoción. Richie Laryea recuperó en campo propio (detrás de mitad de cancha) y luego de hacerse con el balón, no paró hasta llegar al límite espacial del terreno de juego. Una corrida memorable, más tarde resuelta en un desborde con tintes de épico, acabó con un centro atrás hacia los pies del argentino Pablo Piatti. El número siete definió con tranquilidad y puso arriba los suyos en el tanteador. El cordobés se convirtió en un pilar para el sector ofensivo de Toronto, a la par del español Alejandro Pozuelo.
Además, del lado de enfrente, el también oriundo de Argentina, Emanuel Maciel, fue titular en el equipo dirigido tácticamente por el astro francés, disputando los 90 minutos del cotejo.
El empate en los números llegaría apenas comenzado el complemento. A los 52 minutos comenzaba el frenesí de la segunda etapa. De pelota parada, Montreal encontraba la llave del gol. Victor Enyeama aparecía por el fondo del área (sin marca) para poner de cabeza el 1-1 parcial luego de un tiro libre muy bien ejecutado por Quioto. Pero la emoción se hizo esperar: el VAR chequeó la jugada en busca de una posible posición adelantada, pero acabó convalidando el tanto de los azules.
88 minutos. El partido se moría con un empate entretenido, pero que no pasaba a mayores. Pero en esos momentos aparecen las leyendas. Jozy Altidore, emblema de la selección estadounidense y de la MLS, sabe de hazañas.
De León notó un hueco entre los centrales y con un zurdazo desde el círculo central habilitó al goleador. Altidore encaró y no dudó en mandar el esférico al fondo de la red. Control perfecto, amague y definición de caño ante Diop. Locura total en el banco visitante, de la mano de una de sus figuras.
Toronto quedó a dos unidades del puntero, Columbus Crew, habiendo disputado un encuentro más. Mientras que Montreal no logra ponerse a la altura de la lucha por el campeonato en cuanto a los puntos acumulados (desde lo demostrado en el verde césped, es claramente un equipo más que competitivo).